6.- LOS "COSTOS" REALES EN LA CANCELACION DE UNA CIRUGIA
*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo.
Anestesiólogo.
Uno de los hechos que mas repercusiones puede generar en el desarrollo normal de la actividad en los quirófanos es la cancelacion de cirugias. Este suceso ha sido estudiado y cuantificado en las instituciones como una forma de verificar y corregir su origen, con el fin de disminuir el impacto económico que puede acarrear a las mismas y mejorar la eficiencia de los quirófanos como unidades de producción, pero hay aspectos que están involucrados , que no son tenidos en cuenta, que poco importan al sistema en general , pero que por tener tantas implicaciones en el aspecto humano, deberian ser tambien motivo de consideración del gremio médico en general.
Programar un paciente para cirugia, conlleva una serie de cambios en la vida no sólo de esa persona, sino que ademas involucra a varios miembros de su entorno familiar y social. Se altera la rutina diaria de muchas personas, en el trabajo, en las labores del hogar, en el estudio, en el descanso; se altera el sueño, la tranquilidad, la estabilidad emocional, la alimentación etc. Todos estos aspectos se ven afectados por la decisión o la necesidad de llevar a alquien al quirófano para ser intervenido. Entonces en la cancelación de una cirugia no es sólo el costo económico el que cuenta, hay también un desgaste físico y mental de las personas involucradas, que muchas veces no es perceptible para quienes trabajamos en salud.
Imaginemos por un momento lo que sucede cuando se tiene que operar a nuestro hijo, a nuestra esposa o esposo, a nuestra madre o padre, o a cualquier otro miembro de nuestro circulo familiar mas cercano. Todo el mundo se prepara, se preocupa, se desvela, se angustia, llora, o reza y ruega por un buen resultado, pero de todas formas altera su rutina, deja de asistir al trabajo o al estudio. Si es una madre, no hay quien atienda las labores del hogar, ni a los hijos menores, ni a los estudiantes, y se pueden presentar infinidad de situaciones que de una u otra forma cambian el transcurso normal de las actividades de muchas personas, cuando alguien tiene que asistir a un hospital, no como nosotros todos los dias a trabajar, sino como paciente, que tiene que ir a múltiples consultas, exámenes, vueltas y vueltas, esperas prolongadas, largos viajes muchas veces desde pueblos o areas rurales distantes, mas esperas, mas colas, madrugadas, sacrificios de todo tipo, decisiones, gastos, intolerancias de mucha gente, prepotencia de otras, y todo eso se multiplica cuando llega el momento de la cirugia. Pero toda esa preparación muchas veces termina en una cancelación del evento quirúrgico, lo que genera frustración, y no pocas veces rabia, tristeza, depression y pérdidas económicas, por todo el proceso de preparación por el que se tiene que pasar.
PORQUE SE SUSPENDE UNA CIRUGIA ?
Hay razones médicas, que tienen que ver con el paciente, como una enfermedad diferente al motivo de programación, mala preparación para determinadas cirugias, enfermedades concurrentes no controladas, o tambien mejoría de sus sintomas, o muerte en la espera. Porque se siente temor o no se está seguro del procedimiento, de la clínica o del médico; se suspende por falta de estudios adecuados, porque se presentó una urgencia que debe ser atendida inmediatamente y desplazar o cancelar una cirugia electiva, por falta de tiempo quirúrgico, o sea cuando por alguna razón se prolongan mas de lo esperado una o varias cirugias; por daño en algún equipo, o problemas de esterilización, de agua de luz,etc, etc, que son causas justificadas y aceptadas y en algunos casos difíciles de controlar. Todo eso está estudiado y medido y los porcentajes son diferentes para cada hospital con un rango de cancelaciones entre el cinco y el veintitres por ciento.
Hay razones administrativas que tambien se salen de nuestras manos así perjudiquen igualmente al paciente, como la no autorización del procedimiento por parte de la aseguradora, porque no tiene el paciente las semanas necesarias de cotizacion; o que la empresa donde trabaja no está al día con los aportes; que la Eps no tiene contrato con el prestador que programa, o que el prestador no autoriza por falta de pago; que el procedimiento no está en el POS; que a juicio del auditor esa enfermedad es congénita, (como uno que dijo que una hipertrofia prostática era congenita. Que genio !!); que no existen los insumos, o los equipos necesarios para la realización de la cirugía; que ese es un procedimiento estético, ( como una mastectomía de reducción en mamas gigantes que producen dolor insoportable, o una septoplástia en una desviación del tabique, procedimientos que invariablemente tienen que ser autorizados por tutela ); que la Eps cambió el código del procedimiento que el médico pidió, truco que muy frecuentemente se presenta y siempre lo hacen por uno de menor costo; que se autoriza parcialmente cuando se piden varios procedimientos; que la autorización se tiene que pedir el mismo dia y nunca se consigue; que ha sido remitido a un nivel de atención que no corresponde a la patología o a las condiciones del paciente; que el paciente no tiene dinero para cancelar el copago, otra causa recurrente y triste en la cancelación de cirugias. Y muchas otras causas de este tenor, pero en todos los casos el paciente es el que tiene que continuar su peregrinaje y su lucha contra un sistema indolente, y seguir esperando para encontrar solución a sus quebrantos.
Pero existen otras causas atribuibles al personal de salud, que no siempre son justificadas pero que se dan, e igualmente causan trastornos al usuario del sistema y a su familiia, como cuando el cirujano no llega, o llega tarde porque está operando en otra clínica, ó, tiene que irse porque hay otro paciente esperando en otra institución, o porque tiene que llevar el carro al taller, o sus hijos a un partido de tenis, o tiene una cita “en un juzgado”, o el anestesiólogo está muy cansado, o va para otra institución, o se siente inseguro para trabajar con esa máquina, o si no hay tal o cual insumo no puede iniciar el procedimiento, o faltan examenes de laboratorio, o no tuvo consulta preanestésica, o está tomando medicamentos que se deben suspender; o no hay instrumentadora, o no hay tiempo suficiente porque la preparación del quirófano entre cirugías no se agilizó como debia, o porque se buscan disculpas de ese estilo, sin tener en cuenta el costo para el paciente, no el costo económico que ya de por sí es oneroso, sino el costo en términos de estrés, de secreción de catecolaminas, de cortisol, encefalinas y radicales libres; en términos de desgaste físico y mental por todo lo que ha tenido que pasar para llegar hasta ese punto; de incremento de los riesgos para su salud por no tener una atención a tiempo.
Hasta dónde todos los actores del sistema estamos enterados o sintonizados con esa situación, o nos importa lo que pase en estos casos ?
Ya sabemos que el interés de la aseguradora es principalmente económico, entonces una situación particular de un paciente y su drama familiar por duro que sea, no les va a producir ningun dolor, porque las empresas no tienen corazón. A las instituciones prestadoras, aunque tampoco tengan afecto en lo que hacen, de alguna manera se resienten cuando las cosas no salen como estaban programadas, porque les interesa quedar bien con la aseguradora y con el paciente para que no existan quejas, porque ese es el objetivo de su negocio, vender un servicio para obtener alguna ganancia.
Pero el personal de salud en esta situación debe estar mas comprometido, ya que por algo se trabaja en ello, por algo se escogió la profesión, porque además del rédito economico, que es importante y necesario y por él se trabaja, debería existir un compromiso también con el aspecto humano que tanto se critica desde afuera y a veces con razón, aunque quien critica, no tiene en cuenta, que lo que hizo la Ley 100 fue cercenar el aspecto humanista del servicio médico, para convertir a los trabajadores de la salud en obreros a ordenes del capital, y que su reglamentación sólo obedece a la búsqueda de la rentabilidad para el intermediario, pero aún así, no podemos perder de vista, que nuestra esencia como trabajadores de la salud, es prestar un servicio con sentido humano, que aunque lo hayan disfrazado de negocio, tiene que tener para nosotros un sentimiento altruista y no debemos dejar que se pierdan las raices que dieron vida a profesiones humanistas como las que mas. La normatividad sí habla de calidad en la atención, y humanización de la medicina, conceptos solo retóricos que no se aplican.
COMPROMISO
Todos los estudios que se hacen en este tema, apuntan a medir la eficiencia, la productividad y los costos para la institucion, para el sistema de salud y tambien se mencionan los costos económicos para el paciente, pero se nos ha olvidado hacer el análisis del costo humano, tanto del paciente como de su familia, los aspectos sicológicos, los fisiológicos, las complicaciones que tiene desde el punto de vista sicosocial una cirugia cancelada, en ocasiones no sólo una vez, sino dos o tres. Se nos olvida pensar en conceptos como: Ansiedad, angustia, estrés, miedo, depresión, rabia, dolor, desconfianza, inconformismo, insomnio, frustración, desesperanza, y muchas otras palabras que están envueltas en todo el proceso quirúrgico, desde la presencia de la alteración física, la consulta, la programación, la preparación sicológica y la aceptación del procedimiento por parte del paciente y tambien de su familia; sentimientos que se agudizan con la pésima noticia de la cancelación.
Se dan las explicaciones suficientes, entendibles y adecuadas de los motivos por los cuales se cancela un procedimiento ?. Siente el paciente la solidaridad ?. Se siente realmente acompañado por parte del personal de salud en estos casos ? Ó sólo recibe la fría noticia y es abandonado y despachado ?
En que porcentaje de casos, el médico hace presencia para informar y explicar al paciente las razones de la suspensión y cuantas veces solo envia la razón y sale por otra puerta?
Nada como la suspensión de una cirugía, para demostrar la deshumanización de la medicina. Ahora somos expertos en códigos y números, en porcentajes y costos, en estudios prospectivos, multicéntricos y experimentales, insumos de última generación, tecnología de punta, técnicas invasivas, telemedicina, y avances en sistemas aplicados a la investigación y al manejo de las enfermedades, al monitoreo y al tratamiento, pero se está quedando de lado, el acercamiento al ser humano como tal, la comprensión y el diálogo, el respeto y el afecto.
Por muchos avances que se den, la medicina seguirá siendo una profesión genuinamente humanista, y sus resultados siempre serán positivos en más de un sesenta por ciento, cuando existe la fé , la credibilidad, y la imágen de un médico mas humano, que se acerca a sus pacientes y no olvida la clínica. Pero es todo el equipo de quirófanos el llamado a tratar de minimizar los "costos" que tiene para los pacientes la cancelación de un procedimiento, a ser mas comprensivos, mas tolerantes , mas laxos si es posible, poner de nuestra parte mas voluntad y compromiso para solucionar los problemas que puedan presentarse y evitar en cuanto se pueda, desencadenar toda una serie de alteraciones y sinsabores , de angustia y estrés en el seno de una familia.
muy interesante, y aunque trabajo en un servicio de cirugia nunca me habia detenido a pensar en el costo humano de una cancelacion para un paciente..
ResponderEliminarfelicitaciones muy buen articulo.
jhon sanchez. enfermero jefe servicio de cirugia hospital SAN JUAN DE DIOS RIONEGRO ANTIOQUIA.