58.- OTROS FANTASMAS
* Rubèn Darío Quintana B.
Anestesiólogo.
Anestesiólogo.
Al terminar el artículo anterior sobre Fantasmas, había prometido contar experiencias personales o eventos cercanos que hubiera conocido de primera mano, relacionados con ese tema. Se trata de hacer un relato breve de algunos casos, para ilustrar lo extendida que puede ser la presencia de estos fenómenos en nuestra cultura.
No se trata ahora, de juzgar lo reales que pudieran ser, ni su origen, ni de interpretar el sustrato esotérico, paranormal o científico que haya detrás de ellos,...solo la historia....y algunos comentarios.
Era un pueblo sin luz...en donde en la negra oscuridad de la noche, crecen las sombras..como crecen las historias de espantos...el temor y el miedo....En la Semana Santa, después de la procesión del miércoles, todo está apagado, todo es silencio, y llegando al parque, solo se vislumbra la mole blanca de la iglesia...también cerrada...A mis seis años, voy llegando al atrio de la iglesia, de la mano de mi madre, cuando una figura enorme...casi del tamaño de la iglesia...empieza a bajar las escalas lentamente por delante de nosotros, que estamos petrificados del susto...y del hielo en la sangre que se siente ante lo desconocido....esa sombra andante entra al parque...un parque cerrado, por una malla y un seto....y ya dentro de él, la inmensa figura se ve acompañada de un niño...y continúan adentrándose en la oscuridad...hasta desaparecer...
Temblando de miedo, llegamos a la casa de las monjas, enseguida de la iglesia, el único sitio donde había algo de luz, porque estaban los cargueros, con una lámpara de gasolina, arreglando el Santo Sepulcro para la procesión del viernes. Ante nuestro relato, salen con una linterna a buscar al gigante en el parque….y efectivamente…. ha desaparecido....
Este fenómeno lo describieron también en una finca de la región con características muy similares, en cuanto al tamaño, aparición y desaparición entre los árboles del espanto, y el terror que causó entre los testigos, solo que fue presenciado por cinco personas, entre ellas tres niños.
A mis 13 años de edad, estudiando el bachillerato en el pueblo más grande, vivía en una casa de bahareque muy antigua, cuyas paredes median algo menos de un metro de espesor, ...a la entrada, una sala y un biombo que separaba una “cómoda”, como se llamaba a esa especie de armario que se usaba, y un pasadizo hacia el interior, convertido en habitación muy pequeña para mi. Por el otro lado, la sala se comunicaba con una habitación grande, donde la dueña de la casa, una maestra de escuela, vivía con su madre y una sobrina...
Una noche, me despierto en la madrugada...son las dos am, según las campanadas de la iglesia...empiezo a escuchar a mi lado, en la sala, donde no había puerta, que alguien está barriendo...corre los muebles...abre el armario...y chancletea por todo ese espacio...miro fugazmente...y no alcanzo a ver nada en la semioscuridad...tengo mucho miedo...me tapo con la sobrecama...y continúo sudando con el calor abrasador de ese pueblo....escucho toser a alguien en la otra habitación, y me da cierta tranquilidad, saber que alguien más, está oyendo lo mismo que yo... no se cuanto tiempo ha pasado...y se produce un silencio tenso...y cuando creo que voy a poder dormir...empieza un ruido en el corredor interno de la casa...se escucha un ruido de sables...y el jadear de los combatientes enfrentados y sus pasos, en una lucha larga e intensa,...donde al final hay un vencedor, por el gemido profundo de quien pierde la batalla...y quedan en silencio, seguramente exhaustos, como estoy yo, después de tres horas de tensión, porque el reloj de la iglesia, da cinco campanadas...y yo me quedo dormido...
Este proceso largo y agotador, que se ha de repetir todos los días, en la misma forma y a la misma hora, se hace más tenebroso, al enterarme que ninguna de las personas que habitan en la casa, ha escuchado nada, ni nadie ni nada perturbó su sueño, la noche pasada...
Pero ellas si averiguan datos de la casa, quien vivió, y que hacían...
Fue habitada por una señora que efectivamente usaba chanclas para moverse y arreglar su casa...tuvo dos hijos que pelearon en la guerra de los Mil días, y se creía que tenía algún dinero. Parece que era dueña de dos o tres casas gemelas, que tenían como característica, según se decía, que allí cada una escondía habitaciones secretas. Ellas se pusieron en contacto con un curandero o adivino, quien opinó que entre las paredes, había un “entierro”, y para localizar el sitio donde estaba, proporcionó un agua con “yerbas”, que religiosamente ponían en un asiento al lado de mi cama, todas las noches, y que yo debía lanzárle ese menjurje al fantasma, diciéndole al mismo tiempo unas palabras mágicas, que por cierto ya he olvidado, para localizar así su guardado,....aunque la verdad yo no tenia la más mínima intención de establecer diálogo con ese ser invisible del otro mundo, que tanto miedo me causaba...por mi, ese engendro, bueno o malo, podía guardarse sus morrocotas de oro,...y si quería entregárselas a las dueñas de casa, que a la sazón ya tenían mucha ambición, que se consiguiera otro intermediario...porque yo no tenía los calzones para esa negociación....
Con esta decisión, fueron pasando los días, y yo perdí interés en el fantasma, o el lo perdió en mi, porque ya me despertaba en ocasiones, escuchaba el ruido, y me volteaba para el rincón, para no correr el riesgo de verlo de pronto...y así se fue diluyendo nuestro mutuo interés.
Se supo después, que en la casa de enseguida, encontraron una pequeña habitación, donde habían unos machetes, velas , y un periódico...no encontraron dinero...o por lo menos eso dijeron.....
En el mismo pueblo, alguna vez, hubo un escándalo, porque en una casa, se aposentó un “duende”, que le prendía candela a todas las cosas inflamables de ese hogar....ropa...cortinas... almohadas...cobijas...en distintas partes de la casa, y las cosas se prendían espontáneamente, sin que nadie pudiera ver al pirómano ese que estaba acabando con todo.....La gente se agolpaba en las afueras, para ser testigo de los gritos de las mujeres de la casa...y del humo que aparecía como por encanto en distintos lugares de la misma, y de los enseres quemados que tiraban a la calle....pero nadie nunca pudo ver al maldito enano, que hizo de las suyas,...hasta que le hicieron un exorcismo….o seguramente se le acabaron los fósforos.....
En mi casa, cuando ya tuve oportunidad de tener habitación para mi solo, se escuchaban varios ruidos, casi que inherentes al sitio...A veces en el silencio y la oscuridad de la noche, se escuchaban claramente pasar por la calle, que era empedrada, una recua de mulas o caballos, arrastrando maderas, como se usaba en una época, para llevar los troncos largos de árboles cortados, a los aserraderos. Estas “rastras”, como se llamaban, ya no pasaban por allí, pero varias personas escuchaban el sonido de lo que en un tiempo había sido un camino de herradura...
También se oían en mi habitación, una cantidad muy grande de pollitos, cuando en realidad en ninguna casa cercana, existían criaderos de pollos..y era un sonido que no causaba temor y al que uno se acostumbraba con el tiempo....Pero en la exploración para el artículo anterior, encontré que en varias regiones, la aparición del Guando, era precedida por los pollitos, asociación que yo no hice en su momento...
También en mi habitación, se oía pasar el guando, pero una variante muy miedosa, porque era como una carreta con llantas metálicas, “chirriando” en forma espeluznante, sobre las piedras de la calle empedrada,....por supuesto nunca tuve el valor de asomarme para ver ese cortejo con esqueletos andantes según la leyenda...porque me hubieran acortado mucho el camino para llegar al infierno....ya que tenían la mala costumbre de llevarse a quien osaba mirarlos....
Como es común, con la llegada del progreso a los pueblos,...en este caso, la llegada de la luz eléctrica, estas leyendas, se fueron diluyendo en el olvido, y desapareciendo, pero en alguna oportunidad, una familia amiga, se quedó en el pueblo, y a la señora con sus hijas, que no conocían esas historias, las acomodaron en mi habitación, y al día siguiente preguntaron en donde tenían tantos pollitos...y al contarles la historia, nunca quisieron quedarse más en esa casa....
El sitio corresponde, más o menos a donde quedaba la casa familiar de los abuelos, que era una casita de paja....
En los pueblos no había luz eléctrica, pero si muy buenos guitarristas, que se aliaban con cupido, para que al son de hermosos boleros, creciera el amor y se conciliaran uniones propiciadas por las infaltables serenatas,.....en cierta ocasión, una vez finalizada la romántica tarea, y ya de madrugada, se despidieron los músicos en la esquina, y el profesor se dirigió a su casa con su guitarra al hombro, pero unos metros mas adelante, se encontró de frente con " la Viuda", una mujer muy grande, vestida de negro de la cabeza a los pies, que pasó a su lado dejándolo aterrorizado!!…..como pudo llegó a su casa,...empujó la puerta….y cayó inconsciente en la sala....para recuperar el sentido cuatro horas después, sin saber como había llegado....
Esta terrible mujer, acostumbraba también , presentarse, a quienes pasados de tragos, no encontraban en la noche, el camino a su casa, como alguno que en mas de una ocasión, fue encontrado dormido en una tumba vacía en el cementerio,....y lo único que recordaba, era haberse encontrado en el parque, con una bonita mujer.....
Los fantasmas, no sólo se presentaban como hombres o mujeres....había una curva específica entre los dos pueblos cercanos, donde un carro en la noche se veía y se escuchaba venir....y de pronto las luces se apagaban ...y no llegaba....no pasaba, pero misteriosamente, aparecía al otro lado...alejándose. Era el carro fantasma, al cual se le tenía mucho miedo... y se tejían muchas historias a su alrededor....
“ Ver arder entierros”.
En mi tierra, como en muchas otras partes, hay infinidad de historias de quienes se enriquecieron buscando “entierros”, por la costumbre inveterada de algunas personas, de guardar sus ahorros de oro o plata, o sus joyas, enterrándola en su hogar o en lugares cercanos, para no perderlos. Se cree, que además de los espantos, encargados de cuidarlos, pueden “arder”, o sea manifestarse como una llamarada, generalmente después de la lluvia, lo que seguramente tendría una explicación física o química, como pasa con los fuegos fatuos y la candileja. Se sabe que los materiales en putrefacción, generalmente de tipo orgánico, pueden producir las llamas azulosas, por el metano que desprenden, pero no el oro.
Tendría yo unos siete años, cuando acompañaba a mi madre en una escuela, a unas dos o tres horas de camino del pueblo, cuando en una ocasión al anochecer, a una media cuadra de la escuela, en la mitad del camino, veo una llamarada, que pronto se apaga...le cuento a mi madre, y ella llama a unos vecinos, que ante la posibilidad de un entierro, empiezan a cavar rápidamente, y como encuentran que la tierra está “muy floja” en el lugar, esto los alienta cada vez más, y hacen un hueco muy grande...pero como ya se habían reunido muchas personas, y no llegaron a terreno duro, deciden cerrar, porque cuando hay mucha ambición....el entierro se va hundiendo...o porque seguramente es una guaca indígena, y por esa razón, al ser una tumba comunitaria, puede estar muy profunda....y además en esta zona, en la cultura prehispánica de esta región, las posesiones individuales con que se enterraban a los nativos eran piezas de cerámica, y muy pocas veces oro u otros metales.
Un familiar cercano, una noche yendo hacia su casa, vio en una loma del camino, una llama amarillo-azulosa, y tuvo el cuidado de tener muy presente el sitio donde estaba el entierro. Esa noche no durmió haciendo toda clase de elucubraciones de como le iba a cambiar su vida, con sus nuevas posesiones y madrugó con un amigo a trabajar duramente para encontrarse con la fortuna....y así fue...rápidamente encontraron, que el dueño de la finca, muy juicioso él, había enterrado allí...la vaca que se le murió....
En la ciudad de Cali, mi amigo, chofer de una buseta, termina su recorrido, va a guardar el
carro, y se dirige a su casa a unas tres cuadras por las calles muy solas, a las once de la noche...cuando observa sobre la acera de enfrente, una figura conocida que camina a la misma altura que el...y reconoce a su padre, pero sabe que no puede ser porque él está en Bogotá... siente temor, y apura el paso...y la figura también, ...y lo acompaña hasta la entrada de su casa. Entra... y lo primero que hace, es llamar a averiguar por él, ...para recibir la noticia, de que acaba de morir....
Son muchas las historias que existían en los pueblos, y que quien las contaba, aseguraba haberlas vivido en carne propia, y ser absolutamente ciertas.... eran muchos los que pasando a caballo por un puente, conseguían la compañía de un duende o un fantasma que se montaba al anca del caballo, el cual salía desbocado...y no paraba hasta llegar a la casa,...o quienes pasando cerca de un cementerio abandonado en el pueblo vecino, sentían al mismo tiempo, un soplo frío en el cuello, que los llevaba, sin hablarse, a correr sin mirar atrás, hasta encontrar alguna casa, que les diera tranquilidad, ...o la persecución o el acompañamiento en las noches de licor, de una bola de fuego, del tamaño de una pelota de tenis, que los hacía correr hasta su casa, con una ventaja, y es que se les pasaba las rasca!!… o, una especie de juego de muchachos, para acercarse en una noche silenciosa a la iglesia ya cerrada, y poner el oído por las rendijas de la puerta y escuchar claramente el murmullo de los rezos y cánticos, como si estuvieran en la actividad religiosa, y luego salir corriendo...porque eran las almas de los muertos, las que aún estaban allí. Los sonidos repetitivos en los techos, o en la casa del vecino, quien aseguraba no escuchar nada, ni producir ningún ruido, invariablemente, se atribuían a un espanto, o a un alma en pena, al no encontrar una explicación lógica para ellos.
Estaba estudiando medicina, y rotando por psiquiatría, y un profesor contó que investigaba el tema de brujas y de médiums....yo le conté someramente mis experiencias con los fantasmas, y me dijo que le pasara por escrito esos casos, lo cual lo motivó para pedirme que hiciéramos unas pruebas para conocer si tenía la capacidad de percepción extrasensorial para detectar o transmitir información con energías no visibles, lo que me pareció llamativo...y hasta lógico.
Pero uno conociendo los pacientes del hospital mental, donde habían tantos con “poderes”, hasta para tumbar avíones con la mente, algunos que hablaban con Dios todos los días, y otros que se montaban en la cola del cometa Halley cuando pasaba, me puse a pensar, que si continuaba con esos ensayos, de pronto mi estadía en ese hospital se prolongaba, pero ya no como médico, si no como paciente....entonces desistí del ensayo...
Ahora me entero, revisando este tema, que la propuesta del profesor, para tratar de transmitir información mentalmente a distancia, utilizando unas cartas, era el método que siempre se ha usado en las investigaciones con ese fin, aunque los resultados, aún hoy en día, continúen siendo inciertos...
Con el tiempo, ya sin temor y sobre el terreno, continué buscando por mi cuenta alguna explicación convincente para esos hechos, yendo a los lugares donde más se tejían historias en la noche, como el cementerio de mi pueblo, que está aislado, oscuro y alejado del poblado unas tres cuadras, pero la evidencia, permaneció como ha estado siempre,...esquiva...
Así como en todos los tiempos y en todas las culturas, han existido y existen las historias de fantasmas, hoy en día también hay gente que busca respuestas lógicas y científicas a estos fenómenos. Por ejemplo se ha demostrado, cómo la presencia de un ventilador, es la responsable de las “apariciones” en una casa embrujada, porque la vibración del aire que produce y un sonido por debajo de 20 Hz, que no son audibles para el oído humano, pueden llegar a afectar el vítreo, reflejándose en la retina como ilusiones ópticas.(fantasmas).
La aparición de “fantasmas” en las fotos, o cuerpos blanquecinos, fantasmagóricos, han encontrado explicación fácil, en el polvo, la humedad o los insectos, que con el flash, producen fenómenos ópticos inesperados. Igual sucede, examinando bien, la cantidad de fantasmas que se presentan después de la aparición de Photoshop.
Por otro lado, todos los ruidos, que producen las estructuras sólidas y también la madera, con los cambios de temperatura, lo mismo que los raros sonidos que puede producir el agua en las tuberías, han sido calumniados vilmente de ser espantos, en castillos, hospitales, iglesias, escuelas y casas viejas.... Los infrasonidos, que están allí y que normalmente no podemos escuchar, especialmente en sitios cerrados, en condiciones particulares, o con los equipos adecuados, pueden escucharse, pero pueden crear percepciones erróneas, interpretadas como originadas en fantasmas.
Se ha demostrado claramente, que en la Ouija, son las mismas personas que participan, quienes la mueven, ( efecto ideomotor ), y no los espíritus, que supuestamente se están comunicando; efecto igual al producido con el péndulo, cuando se usa como elemento al que se le cree mucho, en la adivinación.
Se sabe también que los campos electromagnéticos, pueden llegar a producir estimulación eléctrica en el cerebro, y por tanto alteraciones físicas que pueden incluir cambios en la percepción sensorial. Por estas razones, y como es común atribuir cualquier evento inexplicado a las presencias, energías desconocidas, seres sobrenaturales, fantasmas o espíritus, se ha tratado de involucrar a los más altos científicos de la física en el mundo, como son quienes trabajan con el Gran Colisionador de Hadrones, para afirmar que si ellos no han demostrado fuentes de energía desconocidas, o procedentes de fantasmas, es porque estos no existen.
También es claro, que así como el infrasonido, es utilizado para comunicación y recepción en animales como los elefantes, las ballenas o los delfines, en el ser humano aunque no es un medio normal de comunicación, porque no está en su rango de audición, si puede afectarlo físicamente, produciéndole problemas relacionados con el laberinto, vértigos, náuseas, cefaleas, y pseudopercepción del campo visual, e igualmente algunas alteraciones psicosomáticas como ansiedad, tristeza, temblores, cambios que de alguna manera están asociados a la supuesta actividad paranormal.
No queda duda, de que la mayor parte de las personas, que se atribuyen los dones de ver, escuchar y comunicarse con espíritus y fantasmas, tienen otra habilidad, y es la consecución de dinero fácil, comercializando de muchas formas el tema, pero también hay que reconocer, que existen personas y hasta familias enteras, que sin buscar el lucro económico y muy discretamente, aceptan que desde siempre, han tenido el don, de ver el "aura" de las personas que conocen, ver los ángeles que las acompañan, comunicarse con ellos, y recibir información, lo que también pueden hacer con personas fallecidas de su familia, para transmitirle después a gente de su confianza, información que por supuesto, nadie conoce. Esto es por lo menos inquietante, y la ciencia tampoco tiene una explicación, pero si da cabida a que algunas áreas del inconsciente, pudieran ser asequibles para ciertas personas, y desde allí, acceder a realidades no ordinarias, lo cual generaría, la capacidad de actuar como médiums. Lo que sí es cierto, es que entre ellos se conocen, se reúnen, y muchos tienen un nivel educativo superior, contrariamente a lo que se piensa. Entonces así como la ciencia se ha encargado de desvirtuar la mayor parte de eventos fantasmales, aceptar que algunas personas, pueden establecer algún tipo de comunicación no física con seres inmateriales, plantearía un problema trascendental, y es si existe o no, un estado de vida después de la muerte, o por el contrario, se debe analizar la salud mental de un innumerable número de personas que dicen ser médiums, y un número muchísimo mayor, de quienes creen en la inmortalidad....
Tanto el campo psicológico como el cultural, tendrán siempre que ver con las ideas y las percepciones que tengamos, y también las religiones tendrán influencia en la aceptación o no de los fantasmas. La pregunta es: Como afecta el Dios en el que crees, a los fantasmas que ves.?
La mayoría de las religiones, tiene a la inmortalidad como teoría de la vida, convirtiéndola en una epopeya interminable de nacimientos y muertes, bien sea a través de la reencarnación ( hinduismo y budismo ), o del purgatorio, entonces, siempre andarán por allí una infinidad de almas errantes a quienes se acusan de estar haciendo travesuras y causando temor a quienes estamos todavía disfrutando de una vida material...
Hola Rubén Darío, muy agradable el escrito e interesante el contenido.
ResponderEliminarPersonalmente he tenido dos experiencias, que podríamos llamar paranormales, a las que no he logrado dar una explicación lógica.
Felicitaciones, una lectura agradable para estos complejos días.