Blog del mono Quintana

miércoles, 28 de septiembre de 2016



50. PAISES EMERGENTES Y DECADENTES
¨*Ruben Dario Quintana B-
    Anestesiólogo

Aunque es un tema que la mayoría no conocemos, todos nos preocupamos por la situación económica de nuestros países, hasta convertir en un deporte nacional, la discusión sobre las posibles causas de la desigualdad y la pobreza, y en ese juego, en cualquier reunión, atribuimos popularmente las causas, a la clase política, sea cual sea su orientación, a los gobiernos de turno, a la corrupción, a la violencia, al narcotráfico, a la clase dirigente, etc, etc, y seguramente se tiene la razón en un gran porcentaje, pero la verdad es que no tenemos ni idea de cuál es el origen real de los problemas, de cómo se  manejan las economías de los países, de las regiones y del mundo.

Esa preocupación nos lleva en ocasiones a intentar aprender algo leyendo el best seller del momento, como sucede en la época actual con el libro, " El Capital en el siglo XXI" de economista francés Thomas Piketty, publicado en 2013, en donde el autor propone un sistema global de impuestos progresivos a la riqueza, para ayudar a reducir la desigualdad, ya que ésta, según él, es la causa de la inestabilidad social y económica en el mundo.

Pero para un lego en esa materia, un libro con tanta información técnica y lleno de datos,  es tan estéril que no logramos entender y menos asimilar su contenido. Pero la verdad, es que en esa materia, las teorías se consideran exitosas o no, por los resultados económicos de los países que las aplican, o sea que en definitiva son las estadísticas las que califican lo bueno o lo malo de una teoría.

Por esa razón hay personas que se dedican a investigar, a comparar países con economías emergentes o exitosas en los últimos años, las políticas que se hayan aplicado, los cambios que se hayan dado, las personas que hayan influido, y los resultados obtenidos, para sacar conclusiones sobre hechos reales, y cotejarlos con países de políticas contrarias y resultados desastrosos. Es este el caso del periodista Andrés Oppenheimer, que entre sus libros publicados, tiene uno titulado " Cuentos Chinos ", en el cual después de visitar muchos países que han salido de la pobreza para convertirse en las economías más florecientes del mundo, hace un análisis comparativo especialmente con América Latina, para sacar conclusiones, que necesariamente deben tenerse en cuenta.

En el libro " Basta de historias ", del cual ya habíamos hablado anteriormente en este blog, al comparar a países como la China, la India, Singapur, Finlandia, Corea del Sur y otros, con Latinoamérica, encuentra Oppenheimer como parte fundamental del desarrollo, la educación, en donde estamos muy atrasados, como se demuestra cada año en las pruebas de conocimientos que se hacen a nivel global y también en el ranking de las mejores universidades del mundo, y por tanto, desde ese punto de vista nuestras oportunidades de salir adelante son muy escasas.

Esto unido a un factor básico o el gran motor de la economía en la búsqueda del desarrollo, disminución de la pobreza y la solución de la mayor parte de los problemas de los países pobres, es identificado como la inversión extranjera o aún la interna, lo que ha demostrado con su presencia cada vez mayor, ser el origen del salto definitivo de esos países, hacia una economía sostenible y creciente.

Esta teoría, además de este autor, es el resultado de estudios realizados al principio de este siglo en entidades tan serias como la Unión Europea, y la CÍA para Estados Unidos, donde se demostró simultáneamente que América Latina está decreciendo su participación en el comercio y en la economía mundial, a medida que crecen las economías de Asia, y su proyección hacia el futuro, conservará esa tendencia negativa, mientras el mundo crecerá, y la globalización lo hará cada vez más oriental.

En ese mismo análisis, la visión sobre América Latina, será cada vez más lúgubre, con tendencia a gobiernos totalitarios, amenazados por la criminalidad, con persistencia de la brecha entre ricos y pobres, y peor aún la brecha que nos separa de los países más avanzados del planeta. Una región que se quedó atrás y es difícil que recupere el terreno perdido. Estas predicciones, las mencionó Oppenheimer en su libro, en el 2005, y se están cumpliendo al pie de la letra.

Si se comparan países asiáticos exitosos y florecientes como la China, Taiwán, Singapur o Corea del Sur, con algunos países de América Latina, se ve como en esos países, cada día llegan y se expanden empresas norteamericanas o internacionales de otros países, mientras que en otros como Venezuela, cierran o expulsan las mismas empresas como un gran logro de la revolución bolivariana, mostrando un gran contraste en el discurso político de naciones con idearios parecidos. O sea que los chinos mantienen su discurso marxista-leninista, pero en la práctica llevan la mayor revolución capitalista en la historia universal.

Desde 1978 la China inició su giro hacia el capitalismo, y desde entonces ha tenido un crecimiento a un promedio del 9 % anual, y se piensa que continuará igual, y en el 2020 el producto bruto será cuatro veces el actual y tendrá una clase media enorme con un ingreso promedio de 25000 dólares al año.

AUMENTAR LA COMPETITIVIDAD PARA REDUCIR LA POBREZA

Únicamente incrementando las inversiones productivas con la repatriación de los dineros que los latinoamericanos tienen en bonos extranjeros, o conseguir una proporción de los capitales que muchos países invierten en los paises asiáticos, podría llevar a América Latina a dar el salto al desarrollo en menos tiempo. Atraer la inversión extranjera, manteniendo políticas económicas sin cambiar de rumbo con cada gobierno e invirtiendo realmente en la educación de su gente, independientemente de la ideología de los gobernantes de turno, sería la forma de conseguir  capitales  con inversiones que generen riqueza y empleo.

En el mundo hay cada vez menos pobres, y las cifras que se muestran son convincentes. Lo que sí no es convincente es la reducción de la pobreza por decreto como se hizo en Colombia, donde para mostrar mejores cifras, se bajaron los límites de ingreso para ser declarados como pertenecientes a la clase media, pero sin que tuvieran un incremento real de sus ingresos, lo cual a todas luces es una manipulación de las cifras para mostrar resultados.

La reducción de la pobreza, se está dando en los países del este y sur asiático, donde precisamente vive la mayor parte de la población mundial. Hoy en día en esa zona, reciben el 63 % del total de inversiones que van al mundo, mientras que en América Latina que anteriormente recibía el 55 % , ahora sólo recibe el 37 % , según las Naciones Unidas. Sólo China recibe más inversiones extranjeras que todos los 32 paises latinoamericanos y del  Caribe juntos, y eso sin contar a Hong Kong. Para Naciones Unidas, la pobreza en AL., ha aumentado al 43 %, esto unido a la falta de oportunidades para los sectores de menor educaciòn, lo cual es un coctel explosivo. La pobreza, la marginalidad y la delincuencia, están erosionando la calidad de vida de los latinoamericanos, llevando la región a ser la más violenta del mundo.

Por otro lado, el riesgo de la desintegración social en AL, por culpa del narcotráfico y del terrorismo, que llevan al límite la inseguridad, están frenando las inversiones en la región y por tanto llevando al incremento de la pobreza. Con sólo el 8 % de la poblacion mundial, AL en 2003, tenía el 75 % de los secuestros por lo cual muchas empresas no invierten aqui, debido a los altos costos en seguridad.

Los chinos tienen muy claro que para avanzar en la economia global del siglo XXI, no se trata sólo de firmar acuerdos de libre comercio, sino ser más competitivos. La conclusión de todo esto, es que sin importar la ideologia, así sea de izquierda o de derecha, lo importante es captar capitales, y no alejarlos.

Algunos ejemplos muy dicientes, muestran como la China, una dictadura comunista de 1300 millones de habitantes, tenía una población pobre que vivía con menos de un dólar al día, con un porcentaje del 61 %, y pasó al 17 % en dos décadas, y lo mismo está ocurriendo en Vietnam desde que empezó a atraer capitales extranjeros, con lo cual se ha hecho la apertura de más de 140000 empresas privadas en una década, y como resultado ha tenido un crecimiento del 7 % anual, y ha triplicado su ingreso per cápita.

Y los ejemplos contrarios se dan en AL, en Cuba que se ha negado a abrir su economía y vive en una pobreza deprimente, con un salario promedio de 10 dólares por mes ( un médico gana 27 dólares), y Venezuela que tomó el mismo rumbo, se ha pauperizado rápidamente a pesar de los ingresos fabulosos del petróleo, porque el discurso anticapitalista de Chávez desató una fuga de capitales y un cierre creciente de empresas privadas, mientras que simultáneamente otros gobiernos de tendencia izquierdista en AL, como Brasil y Chile, hacían crecer sus economías generando más empleos y más oportunidades.

CUAL ES EL CAMINO?

La opción es la vía supranacional. Ha sido el modelo más exitoso, de crecimiento más equitativo, y que ayuda a los países a auto disciplinarse a respetar las reglas de juego y a generar confianza, sirviendo también contra el populismo y los extremos políticos.

Ejemplos como Portugal, España, Polonia y la Repüblica Checa que se comprometieron a seguir políticas económicas responsables y reglas democráticas inflexibles, y otros países como la China que encontraron estrategias de desarrollo en acuerdos externos y pasaron de la era del nacionalismo al supranacionalismo, les ha ido muy bien.

América Latina necesita un contrato político como el que une a los países europeos, que asegure un manejo estable de la economía y los derechos humanos, porque la larga historia de dictaduras, nacionalizaciones y confiscaciones han creado muy mala fama.

La importancia de los bloques regionales, desde el punto de vista de la economía, se basa en un simple análisis de mercado, de a quienes se va a ofrecer un producto. El mundo se está dividiendo en tres grandes bloques: América del Norte y Centroamérica, que representa el 25 % del producto bruto mundial; el de la Unión Europea, con un 16 %, y el de Asia con un 23 %. El tratado de libre comercio de USA, Canadá y Méjico, tiene una población de 426 millones de personas, con un producto bruto de 12 trillones de dólares anuales.

La Unión Europea, de 25 miembros, y con el posible ingreso de otros cuatro, con un producto bruto de 8 trillones por año, y 460 millones de personas y el tercer gran bloque, de China, con la asociación de los países del Sudeste asiático, que incluye Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam, con 1700 millones de personas, y con la India, 3000 millones.

Si AL, no tiene acceso a alguno de estos tres grandes bloques de comercio mundial, quedará marginada y será cada vez más pobre, de donde nacen las proyecciones que se hacen para los años venideros. Quedándonos encerrados o creando un bloque puramente regional, será auto condenarse a la pobreza, porque el lugar que ocupa  América Latina en la economía mundial es muy pequeño. Toda la región representa sólo el 7.6 % del producto bruto mundial, y el 4.1 % del comercio global, entonces nadie va a preferir invertir en un mercado tan limitado.

La realidad mundial exige normas supremamente claras, no gobernantes populistas con discursos retóricos anticapitalistas o nacionalistas que ni ellos se los creen, y de la misma forma  la prensa, los académicos, los intelectuales, y los dirigentes deben tener ideas claras, y una mirada hacia el futuro dirigida hacia un horizonte único.

COROLARIOS

- En un mundo que ha demostrado hasta la saciedad, que los gobiernos y las tendencias políticas de corte comunista al viejo estilo de China y Rusia en el siglo pasado, o al estilo del fracasado socialismo del siglo XXI, son un desastre, si será necesario que estos países pobres de América Latina, que bailan en la cuerda floja de la inestabilidad política, la inseguridad o la violencia, y una proyección siniestra hacia el abismo, tienen que probar por sí mismos la caída, en vez de aprender de experiencias ajenas y obviar estos pasos?

- Seguirán siendo las actuales y venideras generaciones de dirigentes políticos y económicos, tan ciegos y obtusos para continuar por el camino equivocado que le impida al país salir del eterno subdesarrollo, o peor aún que retroceda y se hunda como sucedió con Cuba y ahora Venzuela?

- O serán tan ignorantes y a la vez tan comprometidos con la corrupción, que por el ansia de obtener beneficios propios a corto plazo, impedirán que las futuras generaciones no puedan detener la caída hacia la pobreza absoluta, por culpa  de una corrupción imparable, una violencia sin fin, un modelo educativo insuficiente y equivocado y unas relaciones comerciales precarias?

- Hay muchos países que ya recorrieron este camino, Rusia, China, Vietnam, Polonia, Corea, Singapur o muchos países de África, entre otros. Aprendamos de esas experiencias y no repitamos la historia.

- Independientemente de gobiernos y filosofías políticas, que ocupen el poder, se puede llegar a mejores condiciones de vida, pero sin repetir las estupideces de otros.

- Son solo algunos de los componentes del equipaje necesario para llegar a buen puerto en el camino de las dificultades de cada país.

- Cada sociedad tiene los profesionales adecuados para cada tema. Los simples mortales, preocupados por el tema económico, no sabemos de eso, pero podemos tener ideas claras del tema y una radiografía de lo que ha pasado en AL en los últimos 500 años, con libros asequibles como los de Oppenheimer, Cuentos Chinos y Basta de Historias y Porqué fracasan los países, de Daron Acemoglu y James Robinson, que nos demuestran en forma sencilla, pero con una clara evidencia histórica, donde se han cometido los errores, y cual es el camino......

2 comentarios:

  1. Analizar el “subdesarrollo” en que se encuentra América Latina, requiere un recorrido por la historia, una visión social y económica de la sociedad que hemos construido y una comprensión de las realidades políticas globales. Nuestro continente ha atravesado un sin número de dificultades, donde la mentalidad colectiva se ha suprimido, y, dadas las influencias desde el liberalismo decimonónico, lo individual ha tomado una fuerza aterradora, donde los intereses siempre están ligados al beneficio propio, dejando atrás lo verdaderamente impórtate: el bienestar de todos. En nuestro caso, en Colombia, la cultura del “todo vale”, ha mostrado los resultados: tasas de homicidio por los cielos, inseguridad, desempleo y pobreza. Esto, sin sumarle los decadentes modelos educativos, que no enseñan a la población, sino moldean y esquematizan a las personas.

    El análisis que usted presenta, recurre a una metodología interesante, que comparando modelos, deja ver las ventajas y desventajas de los proyectos económicos y políticos de países que han contado con formas de ver el desarrollo, integrándolo a un modelo global. Sin embargo, dicho modelo, necesita para su adopción, una modernización de todos los aspectos de la vida industrial, tecnológica, educativa y económica de los países que aspiran a su adopción y que esperan de él un verdadero desarrollo. La historia nuevamente nos da ejemplos: Inglaterra, durante su Revolución Industrial cargó con aranceles a los productos externos y favoreció altamente la industria local y Alemania, antes de las guerras mundiales, transformó su Estado y consolido una verdadera industria nacional.

    Creo que todo lo anterior, apoya un análisis que el texto aquí referido contempla: la diversidad de problemas requiere una multiplicidad de explicaciones.

    Muy buen texto, gracias por compartir!

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  2. De acuerdo con su análisis, pero sin ser uno experto en el tema, puede colegir que ese enriquecimiento individual, en otras palabras la corrupción, en la cual llevamos más de quinientos años, es la causante de que estos países no tengan como salir del subdesarrollo, y no es el modelo. Al mismo tiempo la pésima educación en el análisis comparativo de otros investigadores, es un factor preponderante del atraso, y también hace parte de la corrupción.

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