Blog del mono Quintana

jueves, 26 de marzo de 2015

40.- EL VALOR DEL SILENCIO....
*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo

     " Se necesitan dos años para aprender a hablar, y sesenta para aprender a callar"....
                                                                                                   ( Ernest Hemingway.)    
     " Es mejor ser Rey de tu silencio, que esclavo de tus palabras...".  
                                                                                         ( William Shakespeare. )

El ser humano en el mundo, cada vez está más rodeado de un entorno con mucho ruido, que acompaña al desarrollo social e industrial moderno, y al cual nos vamos acostumbrando sin darnos cuenta. El ruido en la calle, en el ámbito laboral, en los medios de comunicación y hasta en la familia, es toda una marea turbulenta que gira la mayor parte del tiempo a nuestro lado, nos perturba la tranquilidad, generándonos estrés e incluso enfermedades.

Pero la conciencia aprecia en su justo valor, un bien necesario e importante para el ser humano como lo es el Silencio, en la búsqueda del descanso para la mente y el cuerpo. Se reconocen claramente las cualidades que el Silencio ofrece, si acompaña a un ser humano en sus distintas actividades mentales o físicas. Guardar Silencio, aplaca tu ira, te tranquiliza, aclara tu mente, permitiéndote enfocar con mas lucidez las consecuencias de cada uno de tus actos, lo cual se convierte en un elemento fundamental para el análisis y la solución de tus problemas. Es por eso que el Silencio, es un principio básico de la meditación y del aprendizaje.

A través del Silencio, se consigue el acceso al Yo interior, donde reside lo más puro y creativo de nuestro ser, lo que para algunos es el alma, y a donde sólo se llega, por medio de la mente consciente Silenciosa.
                                         
                                  " El Silencio es la piedra del templo de la sabiduría."  
                                                                                                     ( Pitágoras ).
                             " De los hombres aprendemos a hablar,...A callar de los Dioses. "... 
                                                                                                             ( Plutarco ).

En todos los libros religiosos, se pondera el Silencio como alabanza, y como la mejor forma de comunicarse con su Dios. Los cultos religiosos, en su mayoría son silenciosos, porque consideran que sólo en el Silencio está lo sagrado, los pensamientos profundos, nuestra interioridad, la eternidad, el ser verdadero y un alma en paz.

El Silencio respetuoso, serena los ánimos, ilumina nuestro mundo interior, invita a la reflexión oportuna, y en situaciones hostiles, absorbe la amenaza, y orienta hacia el diálogo. Es de un gran valor en la educación escolar y familiar, y expresa mejor los sentimientos que las palabras, es por tanto,  la mejor expresión del amor.....
            
    " Cuando hables, procura que tus palabras, sean mejores que el Silencio..."  
                                                                                                       ( Proverbio Indio )
                           " Para saber hablar,.....es preciso saber escuchar....."
                                                                                                 ( Plutarco ).
                             " El Silencio es un gran arte para la conversación"
                                                                                               ( W. Hazlitt. )

En un análisis bien ponderado de una buena comunicación entre los seres humanos, se le da tanta importancia a la palabra, como valor al Silencio que la precede, porque le imprime valores fundamentales a ella, como la prudencia, la sabiduría y la búsqueda de la verdad. El correcto uso de la palabra, tan necesario para el progreso moral de la sociedad, se da en la medida en que se valore su polo complementario, el Silencio, para dar vida a esa comunicación y hacer posible la vida en sociedad. Por ese motivo, se acepta, que la mejor cualidad para ser un buen conversador, es saber escuchar, guardar Silencio en el momento oportuno, y expresar a tiempo y con precisión las ideas como producto de la reflexión, antes que torpemente hablar...

El ruido es la barrera que se interpone en la comunicación social......lo expresó en forma poética, Max Ehrmann cuando en 1927 escribió "  "Desiderata" que en latín significa " cosas deseadas ", sobre la búsqueda de la felicidad, y dice........Camina plácido entre el ruido y la prisa, y piensa en la paz....que se puede encontrar en el Silencio!!!........Evita a las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu........
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                                   " Escucha en Silencio,........ Y serás sabio....."  
                                                                          ( Proverbio Chino ).
                             " El Silencio es uno de los argumentos más difíciles de refutar..." 
                                                                                                          .( Anónimo )
                                   " No rompas el Silencio, si no es para mejorarlo....." 
                                                                                              ( Proverbio Chino )

Hasta en la Biblia se expresa que......."Hay un tiempo para callar, y un tiempo para hablar..." (Eclesiastés). En la comunicación entre personas, quien respeta las pausas y el Silencio, es considerado como alguien discreto y educado, porque el Silencio es pausa, reflexión y prudencia. El Silencio es elocuente. Es allí donde nace y se profundiza el pensamiento.

Hasta la música se compone de notas y Silencios, para cantantes e instrumentos, que tiene distintos tiempos de duración y múltiples formas de representación. En la pausa, la quietud y el Silencio, se produce el reencuentro consigo mismo, se activa la inteligencia, encontrando la creatividad y las soluciones que se necesitan. Es la propia esencia del ser, que busca y encuentra la sabiduría.

Nada peor que las palabras inoportunas o el ruido que contamina el ambiente, destruye el Silencio, y opaca o distorsiona la información, poniendo en juego el valor más preciado...la vida !!!!

Por otro lado, hay otra forma de valorar el Silencio desde el punto de vista psicológico, y es el hecho de que para algunas personas, la necesidad de comunicación las lleva a situaciones de angustia y alteraciones mentales ante  la ausencia total del sonido, como les sucede al estar por algún tiempo dentro de una cámara anecoica, diseñada con fines de investigación, para absorber todas las ondas y no reflejar el sonido, produciendo un silencio casi absoluto, similar al que se describe en el espacio sideral, donde no se transmite el sonido como lo conocemos en la tierra. Ese silencio apreciado por los astronautas, como el máximo conocido, es un concepto que se modifica, ahora cuando se descubre  que si hay sonidos en el espacio, que se transmiten por ondas electromagnéticas que no percibe el oído humano, pero estas han sido recogidas por la NASA, y traducidas a un sonido que podemos escuchar, produciendo lo que se ha llamado " La canción de la Tierra", donde se pueden apreciar los sonidos que se generan en los distintos planetas.

Así como este Silencio absoluto puede afectar la tranquilidad mental de las personas, también es parte importante del tratamiento psicológico en algunos desórdenes, y aplicado profesionalmente con ese objetivo.













lunes, 2 de marzo de 2015

39.-EL PEDESTAL DE LOS PIONEROS DE LA ANESTESIOLOGIA EN ANTIOQUIA
*Rubén Darío Quintana B
Anestesiólogo

El doctor Juan Marín, considerado el padre de la anestesiología en Colombia, entre muchos de sus aportes, eligió la frase insignia y el emblema que enaltece y describe la profesión como ninguna, Deorum Ars, el arte de los dioses, emblema ahora adoptado por la Sociedad Latinoamericana y por varios países. Igual de valiosos han sido los aportes de muchos de los que iniciaron con tesón y orgullo esta profesión, hasta llevarla al prestigioso lugar que hoy ocupa, en el contexto general de las ciencias médicas.

En Antioquia, hoy son tres Universidades las responsables de formar con gran suficiencia académica, a los profesionales de la anestesia en esta región, todos excelentes  y adalides del progreso científico, como cualquiera de sus pares en el mundo.

Pero nunca podremos olvidar, a quienes en condiciones diferentes, con escasos recursos técnicos, científicos y económicos, con una formación apoyada en la poca literatura científica disponible en ese momento, y en la experiencia de quienes tuvieron la oportunidad de conocer el desarrollo de la especialidad en otros países, y que con su esfuerzo y dedicación, construyeron desde la Universidad de Antioquia, las bases firmes para el crecimiento de una profesión floreciente y consolidada como lo es hoy, con el concurso, la dedicación y el estudio permanente de los hijos de estas tres universidades.

Se han escrito en Colombia varios libros sobre la historia de la anestesia, donde con lujo de detalles, se describen los mayores adelantos de nuestra ciencia en cada época, pero nunca será suficiente el reconocimiento para quienes en nuestro entorno, fueron los pioneros en la consolidación de la Anestesiología como una noble profesión, y para otros que en forma concomitante, realizaron actividades también valiosas en otras áreas del diario vivir humano.

Ha sido con mucho profesionalismo y cumpliendo con su deber, como a través de los años han surgido colegas destacados en las diferentes vertientes de la actividad, cumpliendo objetivos específicos que han dado lustre, la han posicionado y han ganado el respeto para el bien de las futuras generaciones. Quienes convirtieron un oficio practicado por gusto inicialmente, en una verdadera especialidad, ejercida con orgullo bajo los más altos estándares de la ciencia, en bien de la humanidad y como complemento invaluable del desarrollo sin límites de la ciencia médica, serán siempre los pilares fundamentales de ese desarrollo, que aunque el tiempo borra de la memoria colectiva, es importante revivir su legado, para que su recuerdo sirva de impulso a las nuevas generaciones, y para que el conocimiento nunca deje de crecer.

En 1948, se fundó la Sociedad Antioqueña de Anestesiología, con quienes ya ejercían su trabajo como anestesiólogos y a partir de 1951, se empezaron a dictar cursos de anestesia al grupo de Internos rotatorios, y posteriormente se inició el proceso de enseñanza de la profesión, al dar inicio a cursos para formar anestesiólogos, con la ayuda de quienes ya habían realizado su entrenamiento formal en Estados Unidos, que hicieron parte de la Sociedad y luego del Servicio de Anestesiología de la Universidad de Antioquia, creado en 1954.
En el año de 1958, la Universidad de Antioquia, abre oficialmente el plan de residencia en anestesiología, que dió como resultado el grado del primer grupo de anestesiologos en 1960.

Habiendo colaborado muchas personas en el nacimiento de este oficio como profesión y siendo innegable su aporte  en las primeras etapas y en el crecimiento de la misma como especialidad, hubo personas que como homenaje merecen esta breve y especial mención  por la importancia de sus aportes y el momento de su intervención en esta historia. Mencionemos algunos de estos GRANDES:

SAMUEL JIMENEZ POSADA

Inició sus labores en la administración de anestesia en 1948, después de asistir a un curso dictado por el doctor Iván Gil Sánchez, lo que le dio la idoneidad para que el Hospital lo llamara para trabajar en media pensión. Fue el primero en organizar un curso básico de anestesia para internos rotatorios, y luego para la residencia en anestesia, erigiéndose como el pionero en la estructuración de la especialidad.

Considerado siempre, el gran autodidacta, y quien con su permanente dedicación al estudio, al trabajo y la enseñanza, se convirtió en el organizador del naciente Servicio de Anestesiología en el Hospital San Vicente de Paúl, labor que por ser reconocida le valió posteriormente el llamado desde Cali, para que ejerciera una labor de reestructuración similar en la Universidad del Valle en 1958 y durante siete años. Dio el doctor Jimenez el impulso a la instauración de nuevas técnicas como la Epidural, la cual sirvió a los doctores Jairo Restrepo y Daniel Hincapie para presentar su tesis de grado. Inició una parte muy importante del manejo integral del paciente quirúrgico, como son las áreas de recuperación y de preparación preoperatoria, que no existían en ese momento y promovió el estudio de las ciencias básicas como parte importante de la formación de los nuevos anestesiólogos. Fue generoso en la enseñanza de la intubación endotraqueal y en la promoción de la investigación. Practicó  la técnica de hipotermia (con hielo),  en el manejo de pacientes para cirugía cardíaca y cerebral. Hombre callado y aparentemente introvertido, que por su personalidad mantuvo siempre un bajo perfil, pero nunca dejó de estudiar y transmitir sus conocimientos. Ejerció su profesión hasta el año 2006.

NACIANCENO VALENCIA JARAMILLO

Uno de los pioneros e ilustres de la anestesiología en Antioquia y en Colombia, por su contribución al desarrollo de la especialidad desde el punto de vista académico, gremial e institucional, y gran maestro de varias generaciones.
Viajó en 1949 a Estados Unidos a estudiar como fellow becado en la Universidad de Georgia, durante 19 meses y regresó a Colombia en 1951 para dedicarse a la docencia, inicialmente con tertulias semanales de estudio de la especialidad que se reunían en su casa, hábito que lideró durante mucho tiempo, y se trasladó luego al Hospital San Vicente de Paúl, como parte del programa académico de la Universidad, inicialmente los lunes a las ocho de la noche, y después los días lunes a las siete de la mañana, reunión de mucha importancia para todas las personas interesadas en el aprendizaje de la anestesia y que calificó con mucha razón al doctor Valencia como el Maestro de maestros, por la entrega sin egoísmos de sus conocimientos, a través de toda su vida.

Lideró desde ASCOFAME en 1963, las pautas de los programas de residencia, que abrían el camino hacia la profesionalización de quienes ejercerían la anestesia en Colombia. En 1949, con la creación de la Sociedad Antioqueña de Anestesiología, de la cual fue cofundador, fue nombrado como primer presidente, cargo que ocupó en varias oportunidades, dignidad también desempeñada a nivel nacional.

Recibió el "Ombredanne de Oro", máxima distinción de la Sociedad Colombiana de Anestesiología, y la medalla de oro Francisco Antonio Zea por parte de la Universidad de Antioquia,  al reconocerlo como Profesor Emérito. Estuvo activo en la profesión hasta el año 2001.

MARCELIANO ARRAZOLA MERLANO

Al terminar medicina, se fue a hacer la especialización en el Hospital John Hopkins de Baltimore y luego seis meses en Nueva York, de donde regresó, para ejercer su actividad en el Hospital San Vicente de Paúl. Fue presidente de la Sociedad Antioqueña de Anestesiología dos veces, y también presidente de la Sociedad Colombiana, períodos en los que contribuyó notablemente a la consolidación de la especialidad en Colombia por su liderazgo y posiciones unificadas, análisis concienzudo y voz fuerte en los momentos difíciles del crecimiento gremial en busca de la consolidación y respeto de la especialidad.

Participó activamente en la formación de destacados anestesiólogos antioqueños de dimensión nacional, quienes siempre lo reconocieron como maestro y recordaron sobre todo la fluidez de su expresión verbal, como símbolo de la formación humanística que debía tener todo anestesiólogo.

JAIRO RESTREPO TORRES

Sin ninguna duda, uno de los grandes maestros de la anestesiología  en Antioquia y líder indiscutible de la Anestesia Pediátrica en Colombia. Desde el internado mostró su interés por la anestesia, donde su espíritu investigativo y sus sólidos cimientos en ciencias básicas como la fisiología, la farmacología y la física, lo llevaron a sobresalir rápidamente en la innovación, la introducción de nuevas técnicas y la publicación de trabajos en el área pediátrica, campo poco desarrollado para el momento, que lo llevó a ser el más ilustre pionero de esa subespecialidad.

Fue el primer profesor de tiempo completo que tuvo la cátedra de anestesia en la Universidad de Antioquia, donde alcanzó el máximo titulo de Profesor Titular Grado 7, vinculado desde 1962 hasta 1987.

La profundidad de sus reflexiones producto de una gran calidad académica basada en claros conocimientos en la mecánica de fluidos y en general en la física y sus aplicaciones, todo esto unido a una vasta formación humanística, y  su gran pasión, la filosofía y sus aplicaciones en la medicina, llevarán siempre a recordar al Profesor Restrepo, como el más exigente, el más respetado, el más científico, y digno ocupante del pedestal de los docentes.

Su aporte en la formación de los anestesiólogos, no se dio sólo en las salas de cirugía y en el disfrute de su amena, variada y no menos profunda conversación informal, sino también en su participación gremial, donde como presidente en dos oportunidades de la Sociedad Antioqueña de Anestesiología, y una activa participación en los foros nacionales, fue un abanderado del posicionamiento de la Anestesiología dentro de las especialidades médicas, todas estas fortalezas reconocidas con el máximo premio de la Sociedad, el "Ombredanne de Oro."

JAIME GARCÍA RICAURTE

Egresado como anestesiólogo de la Universidad de Antioquia en 1974,  y nombrado profesor en 1975 hasta 1990, y  jefe del Servicio de Anestesiología desde 1977 hasta 1984. Fue el gran innovador en los programas de formación académica con la instauración de los CIIA (curso intensivo de introducción a la anestesia ), programa que aún persiste y ha sido replicado con éxito en varias universidades; la implementación de las rotaciones para residentes por los servicios de Cardiología, Neumología, Nefrología,  
Cuidados Intensivos, y  Dolor y de ese modo se estableció el programa de formación en anestesia, en tres años, a partir de 1980.

Institucionalizó las reuniones académicas todos los días de 7 a 8 AM, y entre los años 80 y 81, organizó unas reuniones que se llamaron los sábados científicos, reuniones de tipo académico realizadas en distintos clubes de la ciudad, con conferencistas de diferentes partes, en días sábado y con almuerzo incluido. Inició la publicación de la revista Deorum Ars, la primera publicación local de tipo académico, que fue aceptada por la biblioteca del Congreso, y se establecieron los primeros intentos para estandarizar el manejo de la reanimación cardiopulmonar.

Logró que el Hospital conformara un equipo de mantenimiento con varios ingenieros, el primero en Colombia con esa calidad, asegurando de ese modo, un verdadero mantenimiento preventivo en los equipos y la integración con el servicio de anestesia en el cuidado de máquinas, monitores, ventiladores y redes, con el fin de evitar accidentes.

No menos activa y productiva fue su actividad gremial, ocupando cargos en la Sociedad Antioqueña de Anestesiología durante siete períodos, como presidente, vicepresidente y fiscal de la misma, y en dos períodos en la Sociedad Colombiana de Anestesiología -SCARE-, como vicepresidente y fiscal.

TIBERIO ALVAREZ ECHEVERRI

Anestesiólogo de la Universidad de Antioquia desde 1974. Pero su currículo es tan extenso, que es difícil definir con una sola palabra su profesión. Profesor, Dolorólogo, Paliatólogo, Tanatólogo, Cronista, Escritor, Historiador, Soñador, Cinéfilo o Mago.

Vinculado a la Universidad desde 1974 en distintas actividades, debe ser considerado como el verdadero pionero del manejo del dolor y creador  de la primera clínica con ese fin en Antioquia y en Colombia, actividad que en los últimos años, derivó en cuidados paliativos y tanatología, en una franja de población muy necesitada y poco atendida, como son los pacientes terminales y sus familias.

Y otra actividad de la cual es orgullosamente el pionero es la historia de la medicina y muy especialmente la anestesiología en Antioquia,  como lo prueban dos libros escritos por otros pioneros en el país:  La Historia de la Anestesia en Colombia, del doctor Jaime Herrera Pontón, y el excelente libro Pioneros e Ilustres de la Anestesiología en Colombia, de los doctores Bernardo Ocampo Trujillo y Julio Enrique Peña, en los cuales, casi todas las referencias que aparecen sobre la anestesiología en Antioquia, son sacadas de los diferentes libros y artículos del doctor Tiberio Álvarez, en su abundante producción sobre el tema.

Además de los numerosos libros publicados sobre los temas objeto de su estudio, son incontables los artículos publicados en diferentes revistas, como, Iatreia, Revista de la Universidad de Antioquia, Pro Dolore, Anaesthesia Deorum Ars, Revista Colombiana de Anestesiología, que hacen de su hoja de vida, una inigualable carta de presentación. Pero no menos notables son las otras actividades que completan sus pasiones al vivir, su conocimiento sobre Charles Chaplin que lo convierte en un erudito y ameno expositor sobre el tema, y en un estudioso y activo practicante de la magia, que no sólo dedica para presentaciones públicas en distintos escenarios, sino para el acercamiento y tratamiento de sus complejos pacientes, en búsqueda de un lenitivo a su dolor.

LEÓN DARÍO JIMENEZ POSADA

El gran desarrollo de la especialidad no sólo se debe a la presencia de eminentes anestesiólogos que dedicaron su vida a esta profesión. Tambíén otros profesionales han marcado un hito en esta historia, y el más destacado León Darío Jimenez, quien desde estudiante de ingeniería mecánica, ya conocía en compañía de su padre todos los vericuetos y las dificultades que se presentaban en el hospital, lo que lo llevó a convertir en una pasión los retos científicos que la solución de los problemas difíciles  generaban a los médicos de muchas especialidades.

El Hospital San Vicente lo vinculó desde 1979 por sugerencia del doctor Jaime García en el servicio de mantenimiento, y la Universidad de Antioquia en la misma época lo nombró Profesor Ad honorem, cargo que ejerce desinteresadamente hace treinta y cinco años, enseñando sobre Máquinas de anestesia, Ventilación mecánica, Ventiladores, Monitores, Redes de gases, Esterilización, siendo después nombrado en el Ces, y la Universidad Pontificia Bolivariana, en esas cátedras, para beneficio no sólo de los residentes de anestesiología, sino de intensivistas y otros especialistas.

Continúa el doctor Jimenez, ahora con una dimensión nacional, vinculado con muchos de quienes en los temas de investigación, nuevas técnicas quirúrgicas o  diseño de equipos o programas de aplicación médica, enfrentan dificultades técnicas o académicas, retos mayores hoy, cuando ya existe la ingeniería biomédica, en nuestro país se está abriendo camino la investigación, y muchos profesionales amantes de la ciencia, se están vinculando a ella, y encuentran un gran apoyo en él para resolver sus inquietudes.

HECTOR RAMIREZ BEDOYA

Médico de la Universidad de Antioquia y Anestesiólogo de la Universidad Pontificia Bolivariana, combinó su dedicación a la anestesiología, con una pasión que lo cautivó desde muy joven, su amor por la música de la Sonora Matancera, que lo llevó a fundar y ser durante su vida el presidente del Club Sonora Matancera de Antioquia, dedicado a la investigación, el disfrute permanente y la difusión de la música cubana, que fueron su alegría, su vibrar y su vivir.

Héctor escribió cinco libros, todos relacionados con la música cubana, convirtiéndolo en uno de los mayores conocedores y difusores en el mundo de este genero, conocimiento que lo llevó a compartir gratos momentos, no sólo con todos los seguidores y amantes de la música, sino también con los artistas, que en su época dieron lustre y brillo a una orquesta con más de ochenta años de trayectoria.

Fue grande y admirable en otra dimensión, por su amor y entrega a las cosas que hacía, intachable como persona, entregado a su profesión y a su familia, con un vasto conocimiento sobre lo que fue su gran pasión, dejo su legado y su inmensa colección musical, a su familia para continuación de su obra y disfrute de los miles de seguidores, de estos también pioneros de la música del caribe.

SUMA

Finalmente, nunca será justo elaborar una lista de personas destacadas en una actividad porque son tantos quienes han contribuido a su desarrollo, que sería interminable enumerar. Pero el tiempo dirá quienes en cada universidad abrieron el camino para elaborar su propia historia, y mencionará personajes, docentes, maestros en muchas áreas, como un Francisco Echeverry, Libardo Marquez Arabia, Jorge Arias, William Patiño,  Nury Socha, Maria Eugenia Gómez, Alonso Noreña, y tantos otros, referentes obligados en el aprendizaje de las nuevas generaciones, que hoy en día son mentes brillantes con proyección nacional e internacional, que no dejan de crecer al compás del imparable cúmulo de conocimientos que incesantemente y día a día, la ciencia médica produce, en búsqueda de la excelencia,  y para el bien de humanidad....