Blog del mono Quintana

martes, 9 de septiembre de 2014

36.- MUERTE SÚBITA Y LAS PROBABILIDADES DE SOBREVIVIR.      
*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo.

Las posibilidades para preservar la vida en los casos en que a uno le ocurra un  percance físico o fisiológico en cualquier lugar, están dadas en la medida en que en el sitio en donde se presente el hecho, llámese bradicardia severa con compromiso del gasto cardíaco, bloqueo AV completo que afecte la perfusión vascular, taponamiento cardíaco, isquemia miocárdica severa, desprendimiento de un segmento de placa coronaria, infarto de miocardio, paro cardíaco o cualquier otro evento que lo lleve rápidamente a la muerte, existan en ese mismo tiempo y lugar, los medios y las personas adecuadas para intentar compensar en el menor tiempo posible las alteraciones que se están produciendo, remediar las causas del evento o brindar el soporte necesario que le permita sobrevivir mientras recibe la atención que necesita.

Un hecho que después de más de veinte años es ya una anécdota personal, me ocurrió en un centro comercial de Medellín. Caminaba con mis hijos muy pequeños un día sábado, como solemos hacer todos los padres en los momentos de descanso, cuando un hombre de unos 55 ó 60 años que deambulaba por uno de los pasillos, cayó súbitamente al piso, y quedó tendido en él, aparentemente muerto. Por la costumbre y la obligación moral, me acerqué al señor e hice un rápido reconocimiento, comprobando que estaba en paro cardíaco. Entre las muchas personas, que como es común se aglomeran alrededor en estos casos, también se hicieron presentes, dos personas que se identificaron como médicos, y entre los tres iniciamos inmediatamente las maniobras de reanimación. Yo asumí la labor de hacer las compresiones torácicas, y una doctora, demostrando un enorme compromiso con su profesión, y sin otro recurso a la mano, la respiración boca a boca, procedimiento que por supuesto no es una obligación hoy en día por los riesgos que genera el contacto con una persona que no se conoce, y el tercer médico hacía el monitoreo manual, para luego rotarnos las funciones si era necesario. Sin conocernos, en pocos segundos habíamos logrado coordinar un trabajo en equipo, sin tener por el momento las ayudas que seguramente serían prioritarias para poder llegar a obtener un resultado positivo, si es que tenía alguna posibilidad  de acuerdo a su patología.

De repente llegaron los vigilantes del centro comercial y nos arrebataron "el paciente", que lo era para nosotros, para llevarlo al puesto de enfermería, sin atender nuestras explicaciones: que nosotros eramos médicos, que estábamos haciendo lo que había que hacer y sabíamos hacer!!......y lo único que le podía ayudar....pero no hubo forma de convencerlos.  Lo que importaba al Centro Comercial y a sus vigilantes, era que no hubiese tumulto, y esa era su obligación!!!.

Con seguridad en el sitio a donde fue llevado, no existía ni existe el personal ni los equipos para atender en forma oportuna a quienes lo requieran para resolver estos casos. Se siente la impotencia y la frustración de no poder por lo menos intentar hacer algo por alguien cuando lo necesita,  y más cuando se tiene  la certeza de que una persona  como esa,  pierde la única posibilidad de vivir, independientemente de cual hubiera sido el resultado.

El anestesiólogo Rafael Hernandez, quien ejercía su profesión en Bogotá y era una persona que dedicó su existencia a salvar vidas, no solo en su trabajo sino en el tema de reanimación cardiopulmonar, murió el año pasado en el aeropuerto a bordo de un avión,  al presentar un infarto de miocardio y sin recibir la atención adecuada porque el personal del avión, no estaba capacitado para brindarle la atención prioritaria que necesitaba. Igual ocurrió con un pasajero de 71 años que presentó un evento similar en una sala de espera del aeropuerto. En los dos casos ante la noticia, la empresa emite un comunicado oficial lavándose las manos como es costumbre diciendo :  Que de inmediato se inició el protocolo de atención con el personal idóneo y  que ......bla..bla..bla....., lo cual no es cierto, porque el resultado ni el manejo,  no es el que debió darse, pero nunca pasa nada.!!

En el caso del avión, el comunicado informa que el protocolo consistió en que el auxiliar de vuelo puso el caso en conocimiento del capitán y este informa a la torre de control, desde donde se activa el plan de emergencia. La pregunta es : ¿ Y ? ..........y la respuesta es que eso no sirve de nada en estos casos!!
Y lo que debe ser conocido y aceptado por todo el mundo es que para que la persona afectada tenga alguna posibilidad de sobrevivir debe recibir atención ojalá antes de tres minutos!!!. A los 5 minutos ya tiene menos del cincuenta por ciento de posibilidades de sobrevivir. Después de diez minutos, la posibilidad es cero!!!

En Medellín en un centro comercial una niña presentó un evento súbito, que fue atendido por un anestesiólogo que estaba en el lugar, pero requería un desfibrilador que por supuesto no estaba disponible,  entonces el resultado fue negativo.

EL PROBLEMA

La gran concentración de personas en muchos sitios como aeropuertos, estaciones de trenes o metros, centros comerciales, estadios deportivos, conciertos, etc., incrementa el riesgo de que en esos sitios se presenten casos de muertes súbitas o eventos coronarios que deban ser tratados in situ para mejorar el pronóstico de ellos.

El cincuenta por ciento de los pacientes reanimados por fuera del medio hospitalario, se debe a infarto agudo del miocardio (IAM) y el 30 por ciento, fallece antes de ser atendido en un hospital. En general, hasta el 80 por ciento de los paros cardíacos, son secundarios a una enfermedad coronaria, de los cuales, la cuarta parte se presenta en forma de una muerte súbita.

Otros datos: La fibrilación ventricular, es la responsable de hasta el 85 por ciento de los paros cardíacos extrahospitalarios, y una desfibrilación temprana puede ser efectiva para recuperar el ritmo cardíaco, hasta en un 90 por ciento, cuando es posible efectuarla en el primer minuto, porcentaje que va disminuyendo con cada minuto que pasa sin atención.

Estos porcentajes reflejan la realidad de un problema presente en todo el mundo, y cada vez mayor si tenemos en cuenta el crecimiento de los porcentajes de morbilidad y mortalidad secundarios a la enfermedad coronaria y enfermedades relacionadas y al aumento del promedio de vida en la mayor parte de los países. Esto impone la necesidad de buscar soluciones lógicas y aplicables con el propósito de brindar a tiempo el tratamiento adecuado y con ello la posibilidad de sobrevida a muchas personas.

LA SOLUCIÓN

La efectividad de una desfibrilación temprana, automática para unos o semiautomática para otros, aplicada en espacios públicos, ha sido probada en estudios prospectivos y multicéntricos, siendo aplicada por personal no médico pero entrenado y con los equipos adecuados, e inclusive se ha tratado de aplicar en el hogar a pacientes de alto riesgo, por algún familiar. Estos resultados, han llevado a que en muchos países de Europa y en Estados Unidos, cada vez mas personas que están cerca de los lugares públicos como policía y bomberos, estén respondiendo a las emergencias que se presenten, con buenos resultados.

Es necesario disponer de desfibriladores automáticos (DEA) o semiautomáticos (DESA), como se identifican en España, que es un aparato electrónico portátil, que hace el diagnóstico y trata el paro cardioresperatorio cuando es debido a una fibrilación ventricular (FV), en la que el corazón tiene actividad eléctrica, pero sin efectividad mecánica, o a una taquicardia ventricular sin pulso (TVSP), en la cual existe también actividad eléctrica, pero el bombeo sanguíneo es ineficaz. Se busca con la desfibrilación, restablecer un ritmo cardíaco efectivo eléctrica y mecánicamente.

La desfibrilación consiste en aplicar un impulso de corriente continua al corazón, con el fin de despolarizar simultáneamente todas las células miocárdicas, para que vuelva a retomar el ritmo eléctrico normal. El DEA o DESA, es eficaz para la mayor parte de paros cardíacos, porque la fibrilación ventricular es la causa mas frecuente de muerte súbita, a diferencia del paro cardíaco con Asistolia, porque el corazón en este caso no tiene actividad eléctrica, ni bombeo. Es un aparato que hoy en día es fácil de utilizar si se recibe el entrenamiento, porque el mismo va indicando al operador los pasos que debe seguir, evalúa la situación del corazón, si se colocan adecuadamente los electrodos, y el mismo aparato decide si debe hacer la desfibrilación y la hace automáticamente. Desde un principio la persona al frente de la situación, debe hacer las compresiones torácicas y activar la cadena de emergencia, para obtener la ayuda especializada que traslade al enfermo a un centro de atención, pero sin perder los segundos valiosos que van a brindar a ese paciente la verdadera posibilidad de sobrevivir, y en muchos casos, con esa sola intervención, salvar esa vida!!

A diferencia de los DEA, los desfibriladores convencionales no permiten ser utilizados por personal no médico, porque muestran en su pantalla el electrocardiograma, para que se haga el diagnóstico y se decida de acuerdo a su patología, si se beneficiará de una descarga eléctrica, que se hará manualmente decidiendo además con cuanta carga y cuantas veces recibirá el tratamiento. Por eso su uso está indicado en unidades hospitalarias y por personal médico entrenado. Independientemente del tipo de desfibrilador que se use, las tasas de supervivencia después de un paro cardíaco, pueden ser altas, si se practica una adecuada reanimación cardiopulmonar (RCP) y una desfibrilación precoz.

NORMAS Y LEYES.

Algunos países interpretando la importancia de lo anterior, han impulsado la implementación de mecanismos que permitan brindar una atención oportuna en todas las áreas de concentración de personas. En algunas con carácter obligatorio como la Administración  Federal de Aviación de Estados Unidos, que a partir del 2004 obligó a todos los aviones a que dispongan de un DEA y cuenten como mínimo con una persona preparada para la atención de los viajeros en los aviones y otros países en forma voluntaria, como la mayor parte de centros comerciales en España. En Colombia, la Aeronáutica Civil emitió en 2011 la Resolución 241, según la cual todos los miembros de la tripulación de un avión, deben estar adiestrados y ser capaces de utilizar el equipo de emergencia y salvamento que incluye el DEA, pero como vimos el año pasado, no se cumplió y lo primero que hicieron fue buscar un médico entre los pasajeros y luego pedir una ambulancia para que llevara al enfermo a un hospital, y por supuesto se perdió el tiempo valioso que a lo mejor hubiera permitido salvar la vida del doctor.

El concejo de Bogotá en el 2013 radicó un proyecto de acuerdo, el número 55, para establecer la obligatoriedad de instalar y usar los desfibriladores automáticos o semiautomáticos en las entidades públicas, bibliotecas, parques distritales, centros educativos, estaciones de transmilenio, centros comerciales y otros espacios con afluencia de personas. La resolución fue aprobada? No sabemos. Se usan?. No parece.

CONCLUSIONES

Ante la posibilidad cada vez más frecuente de que se presente un paro cardíaco en un sitio como tantos donde hoy en día se reúnen muchas personas, por distintas razones, la estrategia ya establecida y estudiada, es la activación y aplicación de los cuatro eslabones que componen la " Cadena de Supervivencia ", que son: Alerta inmediata, Inicio precoz de la Reanimación Cardio Pulmonar (RCP), Desfibrilación Temprana, y Soporte Vital Avanzado. Todo en escasos minutos.

Es una tarea cuyo cronograma es compartido por múltiples organismos médicos internacionales, y la primera recomendación, es que para un programa de desfibrilación temprana, se debe disponer de desfibriladores automáticos en todos los sistemas de emergencia médica, además de las ya establecidas unidades de soporte vital avanzado, incluyendo las unidades de transporte o ambulancias, y en la misma forma disponer de estos aparatos en todos los establecimientos públicos donde se reúnan grupos de personas susceptibles de sufrir una muerte súbita. Por supuesto la presencia del equipo debe ir acompañada del entrenamiento en su manejo y la claridad de los objetivos del mismo, para que en forma permanente alguien entrenado cumpla con esa función, lo que es una estrategia factible, segura y eficaz.

Debe quedar claro que para que sea una campaña realmente efectiva, la práctica básica de la reanimación debe ser liderada por muchas personas, sin que pertenezcan al gremio médico. La responsabilidad de que existan en cada lugar los equipos y las personas entrenadas que van a utilizarlos debe partir de los entes rectores de esos mismos lugares, ya sean Centros comerciales, Estadios, Colegios, Universidades (con mayor razón si tienen la Medicina u otras carreras afines entre sus opciones, porque esta práctica debería ser obligatoria en su pénsum), medios de transporte, sitios de diversión o cualquier otro lugar que reúna grupos de personas.

La recomendación internacional es que con la experiencia existente no sólo en los programas sino en la normatividad vigente en los países de la Unión Europea y Estados Unidos, y siempre con el acompañamiento de las Sociedades Científicas relacionadas, incluyendo la Sociedad de Anestesiología en el caso colombiano, se deben crear normas en el ámbito estatal, partiendo por supuesto del Ministerio de Salud, para darle un marco jurídico que obligue a construir equipos de trabajo técnico, que transformen en realidad una necesidad sentida por todos los ciudadanos, en defensa de la vida . Como siempre sucede en nuestro país, debe existir el interés político de quienes tienen injerencia en la toma de decisiones, así no se vean al frente los réditos económicos, que son los que captan su inmediata atención, sino sólo el rescate de pedazos de vida, incluyendo la de ellos y sus allegados !!

-----------------------------------------------------------

Terminando este escrito, con la idea de que se vaya creando conciencia para que en algún momento todos pensemos que en muchos lugares deberán existir equipos y personas que salven muchas vidas !!!!! y se conoce que el Ministerio de Salud por el contrario, quita la obligatoriedad de que en las ambulancias existan desfibriladores y personas entrenadas para atender este tipo de emergencias........y todo por el interés económico. Que tristeza!!!!! Y que ministro tenemos !!!!

Vean el siguiente link;



http://www.scare.org.co/scare/pdfs/Pauta_semana_6.pdf 

No hay comentarios:

Publicar un comentario