36.- MUERTE SÚBITA Y LAS PROBABILIDADES DE
SOBREVIVIR.
*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo.
Las posibilidades para preservar la vida en
los casos en que a uno le ocurra un
percance físico o fisiológico en cualquier lugar, están dadas en la
medida en que en el sitio en donde se presente el hecho, llámese bradicardia
severa con compromiso del gasto cardíaco, bloqueo AV completo que afecte la
perfusión vascular, taponamiento cardíaco, isquemia miocárdica severa,
desprendimiento de un segmento de placa coronaria, infarto de miocardio, paro
cardíaco o cualquier otro evento que lo lleve rápidamente a la muerte, existan
en ese mismo tiempo y lugar, los medios y las personas adecuadas para intentar
compensar en el menor tiempo posible las alteraciones que se están produciendo,
remediar las causas del evento o brindar el soporte necesario que le permita sobrevivir
mientras recibe la atención que necesita.
Un hecho que después de más de veinte años
es ya una anécdota personal, me ocurrió en un centro comercial de Medellín.
Caminaba con mis hijos muy pequeños un día sábado, como solemos hacer todos los
padres en los momentos de descanso, cuando un hombre de unos 55 ó 60 años que
deambulaba por uno de los pasillos, cayó súbitamente al piso, y quedó tendido
en él, aparentemente muerto. Por la costumbre y la obligación moral, me acerqué
al señor e hice un rápido reconocimiento, comprobando que estaba en paro
cardíaco. Entre las muchas personas, que como es común se aglomeran alrededor
en estos casos, también se hicieron presentes, dos personas que se
identificaron como médicos, y entre los tres iniciamos inmediatamente las
maniobras de reanimación. Yo asumí la labor de hacer las compresiones
torácicas, y una doctora, demostrando un enorme compromiso con su profesión, y
sin otro recurso a la mano, la respiración boca a boca, procedimiento que por
supuesto no es una obligación hoy en día por los riesgos que genera el contacto
con una persona que no se conoce, y el tercer médico hacía el monitoreo manual,
para luego rotarnos las funciones si era necesario. Sin conocernos, en pocos
segundos habíamos logrado coordinar un trabajo en equipo, sin tener por el
momento las ayudas que seguramente serían prioritarias para poder llegar a
obtener un resultado positivo, si es que tenía alguna posibilidad de acuerdo a su patología.
De repente llegaron los vigilantes del
centro comercial y nos arrebataron "el paciente", que lo era para
nosotros, para llevarlo al puesto de enfermería, sin atender nuestras
explicaciones: que nosotros eramos médicos, que estábamos haciendo lo que había
que hacer y sabíamos hacer!!......y lo único que le podía ayudar....pero no
hubo forma de convencerlos. Lo que
importaba al Centro Comercial y a sus vigilantes, era que no hubiese tumulto, y
esa era su obligación!!!.
Con seguridad en el sitio a donde fue
llevado, no existía ni existe el personal ni los equipos para atender en forma
oportuna a quienes lo requieran para resolver estos casos. Se siente la
impotencia y la frustración de no poder por lo menos intentar hacer algo por
alguien cuando lo necesita, y más cuando
se tiene la certeza de que una persona como esa,
pierde la única posibilidad de vivir, independientemente de cual hubiera
sido el resultado.
El anestesiólogo Rafael Hernandez, quien
ejercía su profesión en Bogotá y era una persona que dedicó su existencia a
salvar vidas, no solo en su trabajo sino en el tema de reanimación
cardiopulmonar, murió el año pasado en el aeropuerto a bordo de un avión, al presentar un infarto de miocardio y sin
recibir la atención adecuada porque el personal del avión, no estaba capacitado
para brindarle la atención prioritaria que necesitaba. Igual ocurrió con un
pasajero de 71 años que presentó un evento similar en una sala de espera del
aeropuerto. En los dos casos ante la noticia, la empresa emite un comunicado
oficial lavándose las manos como es costumbre diciendo : Que de inmediato se inició el protocolo de
atención con el personal idóneo y que
......bla..bla..bla....., lo cual no es cierto, porque el resultado ni el
manejo, no es el que debió darse, pero
nunca pasa nada.!!
En el caso del avión, el comunicado informa
que el protocolo consistió en que el auxiliar de vuelo puso el caso en
conocimiento del capitán y este informa a la torre de control, desde donde se
activa el plan de emergencia. La pregunta es : ¿ Y ? ..........y la respuesta
es que eso no sirve de nada en estos casos!!
Y lo que debe ser conocido y aceptado por
todo el mundo es que para que la persona afectada tenga alguna posibilidad de
sobrevivir debe recibir atención ojalá antes de tres minutos!!!. A los 5
minutos ya tiene menos del cincuenta por ciento de posibilidades de sobrevivir.
Después de diez minutos, la posibilidad es cero!!!
En Medellín en un centro comercial una niña
presentó un evento súbito, que fue atendido por un anestesiólogo que estaba en
el lugar, pero requería un desfibrilador que por supuesto no estaba
disponible, entonces el resultado fue
negativo.
EL PROBLEMA
La gran concentración de personas en muchos
sitios como aeropuertos, estaciones de trenes o metros, centros comerciales,
estadios deportivos, conciertos, etc., incrementa el riesgo de que en esos
sitios se presenten casos de muertes súbitas o eventos coronarios que deban ser
tratados in situ para mejorar el pronóstico de ellos.
El cincuenta por ciento de los pacientes
reanimados por fuera del medio hospitalario, se debe a infarto agudo del
miocardio (IAM) y el 30 por ciento, fallece antes de ser atendido en un
hospital. En general, hasta el 80 por ciento de los paros cardíacos, son
secundarios a una enfermedad coronaria, de los cuales, la cuarta parte se
presenta en forma de una muerte súbita.
Otros datos: La fibrilación ventricular, es
la responsable de hasta el 85 por ciento de los paros cardíacos
extrahospitalarios, y una desfibrilación temprana puede ser efectiva para
recuperar el ritmo cardíaco, hasta en un 90 por ciento, cuando es posible
efectuarla en el primer minuto, porcentaje que va disminuyendo con cada minuto
que pasa sin atención.
Estos porcentajes reflejan la realidad de
un problema presente en todo el mundo, y cada vez mayor si tenemos en cuenta el
crecimiento de los porcentajes de morbilidad y mortalidad secundarios a la
enfermedad coronaria y enfermedades relacionadas y al aumento del promedio de
vida en la mayor parte de los países. Esto impone la necesidad de buscar
soluciones lógicas y aplicables con el propósito de brindar a tiempo el
tratamiento adecuado y con ello la posibilidad de sobrevida a muchas personas.
LA SOLUCIÓN
La efectividad de una desfibrilación
temprana, automática para unos o semiautomática para otros, aplicada en
espacios públicos, ha sido probada en estudios prospectivos y multicéntricos,
siendo aplicada por personal no médico pero entrenado y con los equipos
adecuados, e inclusive se ha tratado de aplicar en el hogar a pacientes de alto
riesgo, por algún familiar. Estos resultados, han llevado a que en muchos
países de Europa y en Estados Unidos, cada vez mas personas que están cerca de
los lugares públicos como policía y bomberos, estén respondiendo a las
emergencias que se presenten, con buenos resultados.
Es necesario disponer de desfibriladores
automáticos (DEA) o semiautomáticos (DESA), como se identifican en España, que
es un aparato electrónico portátil, que hace el diagnóstico y trata el paro
cardioresperatorio cuando es debido a una fibrilación ventricular (FV), en la
que el corazón tiene actividad eléctrica, pero sin efectividad mecánica, o a
una taquicardia ventricular sin pulso (TVSP), en la cual existe también
actividad eléctrica, pero el bombeo sanguíneo es ineficaz. Se busca con la
desfibrilación, restablecer un ritmo cardíaco efectivo eléctrica y
mecánicamente.
La desfibrilación consiste en aplicar un
impulso de corriente continua al corazón, con el fin de despolarizar
simultáneamente todas las células miocárdicas, para que vuelva a retomar el
ritmo eléctrico normal. El DEA o DESA, es eficaz para la mayor parte de paros
cardíacos, porque la fibrilación ventricular es la causa mas frecuente de
muerte súbita, a diferencia del paro cardíaco con Asistolia, porque el corazón
en este caso no tiene actividad eléctrica, ni bombeo. Es un aparato que hoy en
día es fácil de utilizar si se recibe el entrenamiento, porque el mismo va
indicando al operador los pasos que debe seguir, evalúa la situación del
corazón, si se colocan adecuadamente los electrodos, y el mismo aparato decide
si debe hacer la desfibrilación y la hace automáticamente. Desde un principio
la persona al frente de la situación, debe hacer las compresiones torácicas y
activar la cadena de emergencia, para obtener la ayuda especializada que
traslade al enfermo a un centro de atención, pero sin perder los segundos
valiosos que van a brindar a ese paciente la verdadera posibilidad de
sobrevivir, y en muchos casos, con esa sola intervención, salvar esa vida!!
A diferencia de los DEA, los
desfibriladores convencionales no permiten ser utilizados por personal no
médico, porque muestran en su pantalla el electrocardiograma, para que se haga
el diagnóstico y se decida de acuerdo a su patología, si se beneficiará de una
descarga eléctrica, que se hará manualmente decidiendo además con cuanta carga
y cuantas veces recibirá el tratamiento. Por eso su uso está indicado en
unidades hospitalarias y por personal médico entrenado. Independientemente del
tipo de desfibrilador que se use, las tasas de supervivencia después de un paro
cardíaco, pueden ser altas, si se practica una adecuada reanimación
cardiopulmonar (RCP) y una desfibrilación precoz.
NORMAS Y LEYES.
Algunos países interpretando la importancia
de lo anterior, han impulsado la implementación de mecanismos que permitan brindar
una atención oportuna en todas las áreas de concentración de personas. En
algunas con carácter obligatorio como la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, que a
partir del 2004 obligó a todos los aviones a que dispongan de un DEA y cuenten
como mínimo con una persona preparada para la atención de los viajeros en los
aviones y otros países en forma voluntaria, como la mayor parte de centros
comerciales en España. En Colombia, la Aeronáutica Civil emitió en 2011 la
Resolución 241, según la cual todos los miembros de la tripulación de un avión,
deben estar adiestrados y ser capaces de utilizar el equipo de emergencia y
salvamento que incluye el DEA, pero como vimos el año pasado, no se cumplió y
lo primero que hicieron fue buscar un médico entre los pasajeros y luego pedir
una ambulancia para que llevara al enfermo a un hospital, y por supuesto se
perdió el tiempo valioso que a lo mejor hubiera permitido salvar la vida del
doctor.
El concejo de Bogotá en el 2013 radicó un
proyecto de acuerdo, el número 55, para establecer la obligatoriedad de
instalar y usar los desfibriladores
automáticos o semiautomáticos en las entidades públicas, bibliotecas, parques
distritales, centros educativos, estaciones de transmilenio, centros
comerciales y otros espacios con afluencia de personas. La resolución fue
aprobada? No sabemos. Se usan?. No parece.
CONCLUSIONES
Ante la posibilidad cada vez más frecuente
de que se presente un paro cardíaco en un sitio como tantos donde hoy en día se
reúnen muchas personas, por distintas razones, la estrategia ya establecida y
estudiada, es la activación y aplicación de los cuatro eslabones que componen
la " Cadena de Supervivencia ", que son: Alerta inmediata, Inicio
precoz de la Reanimación Cardio Pulmonar (RCP), Desfibrilación Temprana, y
Soporte Vital Avanzado. Todo en escasos minutos.
Es una tarea cuyo cronograma es compartido
por múltiples organismos médicos internacionales, y la primera recomendación,
es que para un programa de desfibrilación temprana, se debe disponer de
desfibriladores automáticos en todos los sistemas de emergencia médica, además
de las ya establecidas unidades de soporte vital avanzado, incluyendo las
unidades de transporte o ambulancias, y en la misma forma disponer de estos
aparatos en todos los establecimientos públicos donde se reúnan grupos de
personas susceptibles de sufrir una muerte súbita. Por supuesto la presencia
del equipo debe ir acompañada del entrenamiento en su manejo y la claridad de
los objetivos del mismo, para que en forma permanente alguien entrenado cumpla
con esa función, lo que es una estrategia factible, segura y eficaz.
Debe quedar claro que para que sea una
campaña realmente efectiva, la práctica básica de la reanimación debe ser
liderada por muchas personas, sin que pertenezcan al gremio médico. La
responsabilidad de que existan en cada lugar los equipos y las personas
entrenadas que van a utilizarlos debe partir de los entes rectores de esos
mismos lugares, ya sean Centros comerciales, Estadios, Colegios, Universidades (con mayor razón si tienen la Medicina u otras carreras afines entre sus
opciones, porque esta práctica debería ser obligatoria en su pénsum), medios de
transporte, sitios de diversión o cualquier otro lugar que reúna grupos de
personas.
La recomendación internacional es que con
la experiencia existente no sólo en los programas sino en la normatividad
vigente en los países de la Unión Europea y Estados Unidos, y siempre con el
acompañamiento de las Sociedades Científicas relacionadas, incluyendo la
Sociedad de Anestesiología en el caso colombiano, se deben crear normas en el ámbito
estatal, partiendo por supuesto del Ministerio de Salud, para darle un marco
jurídico que obligue a construir equipos de trabajo técnico, que transformen en
realidad una necesidad sentida por todos los ciudadanos, en defensa de la vida
. Como siempre sucede en nuestro país, debe existir el interés político de
quienes tienen injerencia en la toma de decisiones, así no se vean al frente
los réditos económicos, que son los que captan su inmediata atención, sino sólo
el rescate de pedazos de vida, incluyendo la de ellos y sus allegados !!
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Terminando este escrito, con la idea de que se vaya creando conciencia para que en algún momento todos pensemos que en muchos lugares deberán existir equipos y personas que salven muchas vidas !!!!! y se conoce que el Ministerio de Salud por el contrario, quita la obligatoriedad de que en las ambulancias existan desfibriladores y personas entrenadas para atender este tipo de emergencias........y todo por el interés económico. Que tristeza!!!!! Y que ministro tenemos !!!!
Vean el siguiente link;
http://www.scare.org.co/scare/pdfs/Pauta_semana_6.pdf
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