Blog del mono Quintana

jueves, 16 de julio de 2020



61.-UN MOTIVO DE ORGULLO PERSONAL
*Rubèn Darìo Quintana B.
 Anestesiòlogo.



En este blog desde su apertura, se ha tomado como política, nunca tratar temas personales o familiares, sino mantener el enfoque en temas de interés general, ya sean de carácter médico, histórico o reflexiones varias, lo cual aplica también en redes sociales hasta donde sea posible.

Pero hay ocasiones en que motivos de impacto personal, ameritan hacer una excepción, aunque sea por una vez.



Uno es padre, o madre,  desde que engendra sus hijos, y lo será hasta que se muera, y cualquier cambio en el proceso de formación y crecimiento de ellos, en su desarrollo, actitudes, logros o fracasos, éxitos o derrotas, fortuna o inconvenientes, cambios en su vida, por pequeños que sean, nos interesan, nos tocan, nos afectan, los disfrutamos o los sufrimos, nos alegran o nos deprimen, y siempre serán motivo de orgullo o de tristeza.



En todo momento queremos estar a su lado, como consejeros, como protectores, como maestros, como ángeles guardianes, como los primeros que podemos y debemos dar el apoyo moral y ético en los momentos en que se necesitan, o el abrazo caluroso y sincero, en los momentos de gozo ... o de aflicción... porque compartir con ellos todo tipo de sentimientos es una indeclinable constante genética, presente en todos los seres vivos, estén o no estén a nuestro lado...y siempre tendremos  con amor la duda, de si nuestro ejemplo, mostró el camino correcto a seguir en sus vidas....



Pero los mejores momentos, de esa relación de vida de padres e hijos, esa retribución por el poco o mucho esfuerzo, que hayamos podido dedicar en la búsqueda de su camino, será el orgullo de disfrutar y sentir, que hemos podido trasmitir algo de nuestra esencia, y lo percibimos mas, cuando en la obtención de sus logros personales, vemos que nos emularon y nos superaron con creces, en esfuerzo, dedicación, conocimiento, rectitud, honestidad, buenas maneras, y una clara y limpia actitud como seres humanos sin tacha, para ejercer su profesión  con amor y humildad...



Allí es cuando, como padres, nos sentimos trascender, y podemos decir con satisfacción que hemos cumplido nuestro deber en la vida.



Ahora, cuando ese ciclo termina, con el grado de mi hija en el día de hoy, personalmente, solo me quedó faltando un pequeño sueño por cumplir...una foto con dos de mis hijos que escogieron  seguir mi profesión...y trabajando juntos los tres..me faltó poco...porque la maldita pandemia, me empujó antes de tiempo, ...ya que  pudo más el temor a la muerte....que la vanidad...



Pero reemplazo esa foto, por otra que me llenó de orgullo...y es habernos tomado una foto, en el templo de la Anestesia, el Icono más grande que se conserva como el sitio donde nació nuestra profesión el 16 de Octubre de 1846, el Domo del Éter en el Massachusetts General Hospital de Boston....




















2 comentarios:

  1. Tienes motivo para sentirte orgulloso,la vida te premió con esos seres maravillosos que tienes por hijos que tienen una inteligencia fuera de lo normal,pero por otro lado han seguido con los valores que les fueron inculcados por Ana María y tú.Muchas felicitaciones.
    Yo también estoy muy orgullosa de ellos y los quiero mucho.

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  2. Hola Rubén, muy bonitas y sentidas tus palabras, transmiten el orgullo que tú y Ana María sienten por los logros de tus hijos, en especial por el grado de Laurita.
    En hora buena compañero, y no podía existir un mejor motivo para desviar un poco la filosofía del blog.
    Felicitaciones, un abrazo !!!!

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