Blog del mono Quintana

viernes, 15 de abril de 2016

48.- PROFESIONES Y OFICIOS QUE HAN DESAPARECIDO O HAN PERDIDO VIGENCIA A TRAVÉS DEL TIEMPO....
*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo.

Es un tema recurrente en algunos países, especialmente en España, en donde se mencionan con frecuencia los mismos oficios que fueron importantes antes de la industrialización. Pero si hacemos un poco de memoria con respecto a lo que hemos vivido, y lo que hemos visto a nuestro alrededor, podemos mencionar muchos otros oficios, algunos desaparecidos por completo y otros relegados a determinadas zonas, o que aunque todavía existen, han perdido importancia, bien sea porque como pasó con la llegada de la industrialización, hubo un cambio grande en las formas de vida en casi todos los países, o, porque los avances tecnológicos que se van dando, hacen que se cambien rápidamente las necesidades de la población, con lo cual algunos oficios desaparecen, y otros se crean, florecen y van reemplazando a los primeros...

Veamos algunos de los mas conocidos en nuestro país...

  Zapatero a domicilio: (Zapatero remendón). Iba por las calles ofreciendo sus servicios, y ejercía su labor en las puertas de las casas, sentado en un banquito de madera, y en una caja con la horma del zapato, ponía zuelas y tacones con pequeños clavos y un martillo. Ese oficio desapareció porque se perdió la costumbre de reparar los zapatos, y en los pocos sitios donde se hace, ya no es tan artesanal.

Lechero, venta puerta a puerta.: Se transportaba la leche en recipientes metálicos llamados en Colombia "cantinas" (No los establecimientos públicos, por supuesto), o también tinas, nombre no castizo, de donde se sacaba con un cucharón, que daba la medida, para entregársela a las amas de casa, que la recibían en ollas o cantinas mas pequeñas. Esta leche cruda, no pasteurizada, se recogía en horas de la madrugada directamente en las fincas, y al pasar por los riachuelos, solían agregarle una porción de agua para que no quedara tan "espesa", y por esa razón muchas veces a las compradoras, les encimaban pescaditos, renacuajos, o ranas, que saltaban al destapar la cantina, y eran el motivo de risas y anécdotas entre los repartidores del infaltable líquido perlático.

Se arregla la de presión!!. : Ofrecían el cambio del empaque de caucho, o la válvula de las ollas de presión, o el arreglo también de las ollas de aluminio rotas. Este grito callejero, se prestaba también para la confusión o el mal chiste, de que ya los psiquiatras ofrecían su servicio en las calles,  ( Se arregla la depresión!!). Con la venta de los repuestos en los hipermercados, ya este oficio, prácticamente ha desaparecido.

Ayudante o cobrador en los buses: Era quien ayudaba a acomodar los pasajeros, los mercados y las maletas y se encargaba de cobrar puesto a puesto. Curiosamente en algunas partes, se le llamaba conductor, cuando en realidad el conductor es el chofer. Era necesario en los buses de escalera.

Colchonero: Fabricación y arreglo de colchones a domicilio, especialmente los de algodón, de lana y de paja, que se vendían en nuestro país, oficio casi desaparecido con la invención de los materiales sintéticos que desplazaron e industrializaron este oficio.

Sastre: Tenía por oficio, confeccionar a la medida la ropa para hombre. En todos los pueblos existían estos personajes que manejaban la moda a nivel individual. Con la gran industria que se desarrolló en ese sector, es una profesión que en la práctica desapareció.

Tinterillo: Persona que sin haber cursado estudios de jurisprudencia, entiende de leyes y ejerce la profesión, generalmente apoyado por abogados. En nuestro país era un oficio bastante común en pueblos y ciudades , tanto que se confundía su presencia con la de abogados titulados, y se les trataba como tales.

Fogonero: Persona encargada de mantener encendido el fuego en las máquinas de vapor, a base de leña o carbón, especialmente en los trenes. Ya estas máquinas son eléctricas o diésel.

Herrero : Era un oficio que le permitía a quien lo ejercía, fabricar una amplia variedad de elementos, en hierro o en acero, utilizando la forja, el yunque y el martillo, desde los utensilios básicos de cocina, hasta herramientas, campanas y armas, o muebles. Decayó su presencia como tal con la industrialización, excepto en los países menos desarrollados. Existe además otra profesión que lo ha reemplazado en algunas de sus funciones, y es el cerrajero, que trabaja con los mismos materiales en la elaboración de muebles, rejas, ventanas, puertas y otros artículos decorativos. En los pueblos, el herrero fabricaba también las herraduras para las caballerías, y las colocaba, convirtiéndose en Herrador.

Yerbatero: O hierbatero: Una de las definiciones se refiere a una persona que se dedica a curar enfermedades con hierbas. Aunque es sinónimo de incultura, aún no ha desaparecido su uso en algunos niveles de la población. Suele llamarse también curandero y no es comprobable su formación académica en el tema.

Telegrafista: Durante muchos años era la persona encargada de llevar la información hasta los sitios mas remotos, transmitida por el telégrafo utilizando el código Morse, con el cual se transmitían y descifraban mensajes cortos llamados telegramas, marconigramas o cablegramas. Le siguió el Télex y fue desapareciendo con la popularización del teléfono.

Telefonista: Reemplazó al telegrafista en todos los pueblos y ciudades, manejando un sistema inicialmente muy rudimentario, dependiente de energia por baterias, y con una evolución permanente desde 1871, cuando fue inventado por el italiano Antonio Meucci. Aún existe en algunas ciudades el servicio prestado con cabinas telefónicas.

Taquígrafa: Sistema utilizado por algunas secretarias para tomar rápidamente los apuntes a mano que luego escribían en la máquina de escribir. Es un sistema basado en signos sencillos, que permite escribir a la misma velocidad con que se habla. Con los sistemas de grabación se hizo innecesario.

Mecanógrafa: Profesión especializada en escribir velozmente en las máquinas de escribir mecánicas. Generalmente secretarias, que después usaron las máquinas eléctricas y posteriormente el computador.

Radiotécnico: Encargado de arreglar los radios y tocadiscos, principalmente los de tubos de vacío o diodos. Era un oficio con una formación no tan especializada y empresarial como es hoy, aunque no se acostumbra mucho arreglar radios en la época del consumismo. Algo curioso era que muchos de los radiotécnicos, obtenían su formación y su título por correspondencia, para lo cual existían dos escuelas reconocidas, la Hemphill Schools y la National School. Originadas en 1920 y siglo 19 respectivamente, y que aún siguen ofreciendo sus cursos para latinoamérica por correspondencia y por internet.

Barbero: Encargado de peluquear y cortar la barba de los hombres, pero en siglos anteriores tuvieron otras funciones, como dentistas, y algunas de tipo médico en su época como hacer sangrías o vendar úlceras. Hoy su función la ejercen con el nombre de estilistas.

Dentista: O tégua según la moderna odontología. Su función era muy poco restaurativa, ya que se dedicaban más a la extracción de la piezas dentales y reemplazar por prótesis.

Sobador: Antecedentes de la moderna ortopedia. No había pueblo ni vereda que no tuviera su experto en "componeduras" , arreglar "cuerdas levantadas", "sobaduras", "rezar" algunas fracturas y hasta "enderezar y entablillar" las que estaban más "torcidas".  Aún hoy en día, hay personas que recurren  a estos métodos ante cualquier trauma óseo o de tejidos blandos.

Partera o Comadrona: En todas las especialidades médico quirúrgicas, siempre existieron en su origen, personas que con escasa o ninguna formación trataron de suplir las necesidades de la población. Inclusive ahora, el oficio de partera sigue teniendo vigencia, principalmente en los países menos desarrollados.

Plañidera: Mujeres llamadas y pagadas para plañir o llorar en los entierros.

Raspador de hielo: En los pueblos, especialmente los días de mercado y de fiesta, el público infantil encontraba gran atractivo en un puesto mobil donde con una pequeña máquina de mano, el vendedor raspaba el hielo, que luego decoraba con anilinas dulces de colores y con leche condensada, que entregaba en un vaso con cucharita. Deliciosa golosina!!

Fotógrafo de la calle: Todas las grandes ciudades en las zonas centro, e igualmente en las regiones costeras, cerca de la playa, no faltaban los fotógrafos que tomaban las fotos espontáneamente y vendían el recuerdo de la visita en un "telescopio", aditamento plástico para mirar con un ojo. Igualmente, no faltaba en los parques, el fotógrafo con cámaras de cajón para tomarle las fotos a los niños montados en un caballito de madera. Con la modernización de los sistemas fotográficos, ya eso es sólo un recuerdo.

Guaquero o huaquero: El sueño de muchas personas para salir de la pobreza, ha sido hacerse acreedor a una herencia, encontrarse un entierro o ganarse la lotería. Por esta razón hay quienes se especializaron en buscar "guacas",  o huacas, que no son otra cosa que tumbas indígenas, que en algunas culturas enterraban a sus muertos con sus pertenencias. Desafortunadamente esta costumbre de huaquear, para buscarlas más con un interés económico que cultural, ha destruído la mayor parte de la riqueza antropológica. Hoy es un oficio desaparecido porque quedan muy pocas zonas sin explorar.

Arriero: Cuando no habían vías expeditas de comunicación ni medios de transporte como hoy, las mulas eran el único modo de hacer llegar las mercancías a los lugares mas alejados e inhóspitos, y quien dirigía la recua era el arriero, verdadero fundador y pionero en el crecimiento de pueblos y ciudades. Aún hoy existe esta dura labor en lugares en los que la civilización se niega a llegar de otro modo.

Carrero o Carretero: Conductor de carretas. Nos referimos más a las de tracción animal. En Colombia Zorrero, nombre no castizo, que ha ido desapareciendo a fuerza de la intervención del estado, por el maltrato animal, al que son sometidos los nobles caballos, aunque desgraciadamente en muchas ciudades todavía continúa la inmisericorde explotación. No confundir con carretillero, que es quien conduce una carretilla, carreta de madera, impulsada con los brazos y utilizada frecuentemente en el transporte de mercados o de material reciclable.

Radioactores: La época dorada de esta profesión, se dio en Colombia, con el florecimiento de las radionovelas, que tuvo sus topes de audiencia, en los años sesentas, setentas y aún ochentas, cuando la televisión desplazó completamente este género. Radionovelas como Infierno Verde, Vuelo X072, El derecho de nacer, o series como Kalimán, Arandú, hicieron historia con altos índices de sintonía, e hicieron crecer inolvidables radioactores como Gaspar Ospina, Erika krun, Manuel Pachón, Alvaro Ruiz, algunos de los cuales pasaron a la televisión.

Sin ninguna tecnología a la mano, se daba una admirable creatividad, para ambientar el sonido que acompañaba estas obras, imitando los sonidos con las manos sobre la mesa, la boca, o cualquier utensilio que estuviera a la mano, lo que hacían los mismos actores o se creaba un nuevo oficio.
Recientemente, y con el apoyo del ministerio de educación, se intentó revivir algo parecido aprovechando el formato, para hacer difusión de obras literarias famosas, sin conseguir éxito en el intento.

Radioteatro: Otro inmenso éxito de los programas radiales, fue la presentación en directo al público en los radioteatros, de obras con contenido humorístico, teniendo gran éxito grupos como Los Chaparrines, La escuelita de doña Rita, Montecristo, El show de Hebert Castro, Emeterio y Felipe, los Tolimenses y otros, que a través de las ondas hertzianas, hicieron la delicia de los colombianos durante muchos años.

Consueta: Apuntador o director de teatro, que con papeles en mano, le soplaba a los actores los libretos. Su posición lo hacía visible para los actores, pero invisible para el público. Las ayudas tecnológicas hicieron desaparecer este oficio.
Serenateros: Duetos o tríos, ejecutantes e interpretes con instrumentos de cuerdas, que rompían el silencio de la noche interpretando románticos boleros para la amante que dormía, a nombre del amado que los acompañaba en la fría y hasta lluviosa noche. Aún quedan algunos "merenderos" que tratan de conservar la vieja tradición, aunque se impone más en las serenatas, el estruendo de las trompetas de la música ranchera.

Actores de Circo: En esta actividad encontraban su profesión múltiples personas con habilidades especiales, como payasos, domadores de animales, trapecistas, tramoyistas, gimnastas y personas con cualidades físicas que se salían del común de la gente. Hoy quedan muy pocos circos y muy especializados, y ya sin animales por las dificultades con los grupos animalistas.

Puestos de Revistas para alquiler o cambio: Este tipo de revistas, han recibido multiples nombres, monos, comics, historietas, tebeo, penecas, etc. Se trataba de las revistas de historietas cómicas o de aventuras, que tenía como protagonistas variados héroes infantiles de la época, como El pato Donald, Supermán, Tomajauk, Tarzán, El Santo, El llanero solitario, Batman, algunos héroes del oeste, etc. Allí a un precio módico íbamos a leer, sentados en bancas de madera, o se podían cambiar por otras que no hubiéramos leído.

Alquiler de bicicletas: Los niños que no hubieran tenido por portarse bien, el premio de que el niño dios les hubiera traído la bicicleta que tanto habían pedido, podían tomar alquilada por tiempo, desde media hora en adelante, una bicicleta que si tenían suerte, encontrarían libre una de su tamaño, pero invariablemente las condiciones mecánicas eran muy regulares, lo que aseguraba los golpes y rasponazos.

Hachero: Durante mucho tiempo, la tala de árboles se realizó solo con el hacha, que se reemplazó luego por sierras manuales y después por motosierras y ahora por máquinas que agilizan ese trabajo de una forma increíble.

Boyero: La persona encargada de cuidar y dirigir los bueyes que se utilizaban en la labranza. Con la industrialización es un oficio desaparecido.

Sereno: El hombre encargado de encender los faroles y de realizar la vigilancia nocturna. Entre nosotros aún se hace como un oficio informal, remunerado por los vecinos del sector objeto de la ronda.

Jinete profesional: Montador de caballos especializado para cabalgar en las carreras de caballos. Aún quedan los chalanes encargados de sacar lo mejor de las cabalgaduras en las exposiciones equinas.

Tarjetas de invitación realizadas a mano: La habilidad para dibujar y escribir a mano,  con tinta china, fué un oficio muy delicado ejercido antes de que las tipografías las reemplazaran. Todavía se usa, no con tanta popularidad.

Leñador: Encargado de cortar y vender leña. Su distribución se hacía generalmente en un caballo, y se vendía casa a casa en los pueblos, cuando la leña era el principal método de combustible en la cocina.

Carbonero: Oficio para la persona que se dedica a producir y vender el carbón. También se hacía de una forma muy artesanal y se vendía en las calles para el uso doméstico. Hoy en día su producción es un poco más tecnificada y se vende con una distribución más comercial.

Venta de petróleo: Cuando las estufas de petróleo eran de uso corriente, la distribución del combustible, en muchas partes, se hacía en una carreta tirada por caballos y también en sitios de distribución fija. Es un sistema desaparecido, porque ya cocinar con petróleo no es una necesidad.

Afilador: Ofrecía a domicilio el servicio de sacar filo a todos los instrumentos de corte, machetes, cuchillos, navajas, tijeras etc.

Y muchos otros oficios, algunos desaparecidos y otros en vía de extinción,...pregonero...recadero...resinero...barquillero...espartero...botero...capador...guarnicionero...curtidor...tejero...bordadora...alpargatero...aguador...marcador( de lapiceros, candelas etc)...cartero ( a pie o en bicicleta)...acomodador(en teatros)...escribidor (de cartas de amor)...zurcidoras(de medias)....vendedores de pan, casa a casa, vendedores de mazamorra ( a pie o en bicicleta)...lavanderas de ropa(a la orilla de los ríos)...forradora de botones...ascensorista...deshollinador....

Finalmente, y aunque no es un oficio, quiero consignar aquí, el nombre de una organización que conocí en los años sesenta, llamada la IYS (Intrenational Youth Service) con sede en Turku, Finlandia, que ahora sé, fue creada en 1952 y cerrada en el 2008. Sin ningún interés económico ni político, su oficio era propiciar la amistad por correspondencia para estudiantes con edades entre diez y veinte años, pertenecientes a más de cien países. Este intercambio cultural y de conocimientos entre personas de países tan disimiles y de distintas lenguas, como, finlandia, rusia, malasia, todos los países de latinoamérica, estados unidos, francia, italia, españa, japón etc., era toda una integración, y el verdadero origen de lo que hoy son las redes sociales, pero con una proyección más internacional. Veo que se ha tratado de revivir el concepto, formando grupos a través de facebook en los últimos años.

Como reemplazo de los oficios desaparecidos y como generación de los grandes adelantos científicos y tecnológicos, han nacido incontables profesiones y oficios, una lista mucho más complicada para enumerar, y que seguirá creciendo con el incontenible avance del mundo, pero igualmente continuarán desapareciendo muchas de las posibilidades a las que los seres humanos decidimos dedicar nuestro corto paso por la vida, como resultado de la transformación permanente de las civilizaciones y la necesaria adaptación de los seres humanos a lo que vaya llegando.....

viernes, 1 de abril de 2016

  47 .-¿ESTÁ LA FELICIDAD AL ALCANCE DE TODOS ?
* Rubén Darío Quintana B.

 DEFINICIÓN

La primera dificultad es unificar criterios para obtener una definición clara de lo que es la felicidad. Según el diccionario de la lengua castellana, es un estado de grata satisfacción espiritual y física, o también la ausencia de inconvenientes o tropiezos.

 Es una emoción que se produce en una persona, cuando cree haber alcanzado la meta deseada, la cual se acompaña de una condición subjetiva de satisfacción y alegría.

 Es un estado de bienestar subjetivo, o un estado de ánimo positivo. Tanto así, que un mismo hecho puede ser percibido de manera diferente por distintas personas ( felicidad vs frustración). Por ejemplo el resultado de un partido de fútbol, para los hinchas de un equipo y los de el otro.

  Desde tiempos inmemoriales el hombre se ha preocupado por estudiar, definir, y conseguir la felicidad, y por ese motivo según quien la enfoque encuentra causas y consecuencias diferentes.
La psicología positiva, determina los factores endógenos necesarios para alcanzar ese estado de ánimo, y la psicología en general, analiza como se puede afectar por distintos factores externos e internos, como pueden ser la depresión y otros trastornos psicológicos, que pueden llevar a falta de felicidad del individuo, así existan en ese momento, situaciones objetivamente favorables.

 La variabilidad de los niveles de felicidad, depende de tres grupos de factores: los genéticos, los factores asociados a la consecución de objetivos y deseos, y factores socio ambientales. Igualmente se deben tener en cuenta factores culturales, al valorar el nivel de felicidad que cada uno establezca para si mismo, en forma individual o colectiva.

 La sociología, analiza los factores objetivos que se trazan como meta.
La antropología estudia los cánones que las distintas culturas tienen al respecto.
La filosofía estudia su concepto y realidad, y la califica y valora según sus vertientes.

 ENFOQUE FILOSÓFICO

 En la filosofía occidental, según Aristóteles, ser feliz es autorrealizarse. Lo calificaba como el fin último, un bien supremo, difícil de definir y describir. Afirmaba además, que todos estamos de acuerdo, en que queremos ser felices, pero cuando intentamos aclarar como podemos serlo, empiezan las discrepancias.

 Para Epicuro, ser feliz, es experimentar placer continuo, intelectual y físico, y evitar el sufrimiento.
Para el Estoicismo, ser feliz es ser autosuficiente. Valerse por si mismo, sin depender de nada ni de nadie.

 La felicidad es placer para algunos, honores para otros, y conocimiento intelectual para otros, pero la mayoría rechazan la riqueza como felicidad, aunque sea un medio para conseguir placeres u honores. Sin embargo, históricamente la han convertido en el centro de los objetivos de los pueblos, factor perturbador del equilibrio, generador de desigualdades, guerras, ignominia y muerte, aunque se disfracen los objetivos como búsqueda de felicidad para las mayorías, un fin utópico que no es el real y además poseer riqueza, no garantiza la felicidad.

 Para algunos como Nietzsche, el ser humano no está concebido para la felicidad, sino que está destinado a sufrir, mientras que en la filosofía oriental, se considera como un estado de armonía interna que perdura en el tiempo, por lo cual se identifica como una cualidad y no como un estado de ánimo pasajero, como es definido en occidente.

 Y hay nuevos conceptos, donde se considera que la felicidad es una actitud mental que el hombre puede asumir en forma consciente, es decir una decisión. O sea, si el individuo asume su vida sin condiciones, tal y como es en ese momento, y construye su forma de vivir basándose en ello, entonces es realmente feliz.

 Existen factores que influyen en los niveles de felicidad, como el pesimismo, una actitud que dificulta la consecución de un buen estado anímico y el optimismo como una actitud favorecedora, pero no son determinantes como puede serlo la capacidad de dar soluciones a los diferentes aspectos cotidianos, lo que si hace a un individuo más, o menos feliz. No poseer esta capacidad, genera frustración, que sí es causa principal en la pérdida de la felicidad, mientras que la autorrealización proporciona serenidad y estabilidad en pensamientos y emociones por el equilibrio en las cargas emocionales y racionales.

 PERSONALIDAD Y BIOQUÍMICA

 La felicidad depende en gran medida de la personalidad, el temperamento, el humor, la actividad realizada, la adaptación a los cambios, lo mismo que de los factores genéticos.
Los estados anímicos son el resultado de la suma de procesos neuroquímicos, con los que la persona poco tiene que ver. Podemos favorecer o dificultar que sucedan, pero no impedirlos.

 Esto plantea un enfoque diferente en la concepción de la felicidad, y este planteamiento defendido por los biólogos y expuesto ahora por historiadores como Noah Harari, autor del best seller del momento, De Animales a Dioses, sostiene que nuestro mundo mental y emocional, está regido por mecanismos bioquímicos modelados por millones de años de evolución. Esto quiere decir, que nuestro bienestar subjetivo, está determinado por un complejo sistema de nervios, neuronas, sinapsis y sustancias bioquímicas como la serotonina, la dopamina y la oxitocina. Entonces cualquier persona que salta de alegría por cualquier razón aparente, interna o externa, en realidad está respondiendo a sensaciones agradables en su cuerpo, producto de la secreción de varias hormonas que corren por su sangre, y a la cantidad de señales eléctricas que siente en distintas partes del cuerpo.

 Nuestro sistema bioquímico interno, parece estar programado para mantener relativamente constantes los niveles de felicidad, lo cual juega un importante papel en la evolución, en la medida en que promueve la supervivencia y la reproducción o deja de hacerlo. De esa forma, nos permite gozar de descargas sensoriales placenteras, pero estas no duran para siempre, porque como decimos popularmente, lo bueno no dura.!, y de paso a sensaciones desagradables. Si el sexo no estuviera acompañado de placer, no se podría asegurar la perpetuación de las especies, y en cambio, si los orgasmos duraran siempre, se pondría en peligro la vida misma, por la falta de interés en la alimentación!!.
Pero existen diferentes niveles de felicidad predeterminados para cada persona, los cuales tratan de permanecer estables. O sea que independientemente de una infinidad de factores externos,  positivos o negativos, cada uno alcanzará un nivel máximo de felicidad, porque está programado para eso. Para los biólogos, la felicidad está determinada por la bioquímica, aunque los factores psicológicos y sociológicos desempeñan un papel importante. Por tanto, la historia puede cambiar los estímulos externos que modifiquen la secreción de serotonina, pero no cambian los niveles de serotonina máximos establecidos, o sea no cambia el nivel de felicidad predeterminado.

 Ningùn cambio sociopolítico hace que la gente sea mas feliz. Solo la manipulación de la bioquímica, lograría un cambio de tal magnitud, al aplicar tratamientos apropiados que afecten nuestro cerebro, sin recurrir a revoluciones o a la violencia que conllevan, y que ha sido el argumento histórico utilizado por el ser humano para destruir a sus congéneres. Un pequeño ejemplo de esto, se da con el uso de medicamentos antidepresivos en algunas personas, que sin cambiar regímenes políticos, hacen que mucha gente salga de su depresión y que sea por tanto mas feliz, comprobando que la felicidad está dentro.

 Para una ideología liberal, la felicidad es un sentimiento subjetivo, pero en otro tipo de ideologías y en todas las religiones, se buscan formas objetivas de medir atributos y sentimientos como la belleza y la bondad, por lo cual se trazan parámetros de cómo se deben hacer las cosas y se desconfía de los sentimientos y las preferencias de una persona común, por tanto se desconoce la felicidad y las formas de conseguirla sin apegarse a esas reglas.

 En algunas disciplinas como el budismo, la meditación busca la serenidad y la liberación del sufrimiento al comprender la naturaleza no permanente de todas las sensaciones y dejar de anhelarlas. Cuando la mente se vuelve clara, relajada y satisfecha, y la búsqueda se detiene, se aceptan las sensaciones por lo que son, entonces no hay angustia ni depresión, y en ese concepto se está más cerca de la felicidad.

 A TRAVÉS DEL TIEMPO....

 La felicidad no solo depende de condiciones objetivas como la riqueza, la salud, la apariencia física, las relaciones sociales, etc, sino también de condiciones subjetivas, muchas veces creadas estas, por las anteriores, como puede ser la autoimagen, por lo cual es difícil calificarla. Hoy en día, los medios de comunicación, imponen en todo el mundo unos estándares de vida del primer mundo a todos los demás países, entonces al compararse las personas en su forma de vida con un artista de cine de un país rico que muestra su opulencia y su imagen retocada, se va a sentir defraudado y menos feliz, o comparar nuestra forma de vida y nuestros hábitos de higiene y limpieza, según nuestras costumbres, con un campesino medieval, donde esos hábitos no eran una costumbre diaria ni mucho menos, es imposible, porque en cada caso se tienen expectativas muy distintas y difíciles de cumplir, lo cual supone, que la autoimagen creada, hace a unos más infelices al compararse con otros, pero nos hace pensar también, que los jóvenes en la antigüedad se comparaban con sus congéneres de la época, que estaban en igualdad de condiciones y no tenían ese factor determinante de infelicidad como sucede hoy.

 Desde siempre ha existido interés por conocer y dominar las condiciones que producen y modifican la felicidad en el ser humano. La mayoría de la ideologías políticas y todas las religiones, se apropian de los conceptos que definen la felicidad para ganar adeptos para sus causas, aún basándose en definiciones triviales, sobre el origen real de la felicidad humana. Los nacionalistas preconizan que la autodeterminación política es esencial para nuestra felicidad, mientras que los comunistas postulan, que todos seremos felices bajo la dictadura del proletariado, y los capitalistas sostienen, que sólo el libre mercado puede asegurar la felicidad para la mayoría, al crear crecimiento económico y abundancia material, enseñando a la gente a ser emprendedora. Al mismo tiempo, todas las religiones, enseñan la fe, la oración y la consagración a su dios, como el único camino verdadero para encontrar la felicidad.

 Los historiadores no se han detenido a comparar los niveles de felicidad en cada sistema, por tanto todas continúan siendo posibilidades hipotéticas y lo cierto es que la propensión del ser humano a utilizar mal el poder, ha hecho infelices a grandes masas humanas, en todas las vertientes políticas, tanto que se considera la existencia de una relación inversa entre el conocimiento y capacidad humana, y la felicidad. Pero por otro lado, también es cierto, que el hombre, ha aprendido a utilizar más sensatamente sus capacidades, como lo demuestran hechos notorios, como la fuerte caída de la violencia, (contrariamente a lo que creemos), la disminución de la mortalidad infantil en el mundo, el aumento del promedio de vida, los grandes avances de la medicina, la práctica desaparición de las guerras internacionales, la casi erradicación de hambrunas a gran escala, que ojalá no sean momentos de felicidad efímeros.

 En definitiva, mucha gente busca medir de distintas formas la felicidad, y se van estableciendo parámetros para medir el bienestar subjetivo de la gente, y comparar con factores objetivos. Se acepta también que los factores sociales, éticos y espirituales, tienen un impacto tan grande en la felicidad como las condiciones materiales, y que las condiciones bioquímicas como resultado de la influencia de esos factores, son la causa final de la felicidad.

 Se considera que la cantidad de altibajos que se pueden producir en el individuo, por el dinero, la salud, la enfermedad etc., causan felicidad o aflicción por distintos períodos, pero no en forma estable, en cambio, la familia y la comunidad, parecen tener mas impacto y duración en nuestra felicidad, aún independientemente de las condiciones económicas. Hay una correlación entre las condiciones objetivas y las espéctativas subjetivas. O sea que estar satisfecho con lo que se tiene, es más importante que obtener más de lo que se desea.

 En ese sentido, algunos investigadores como el Dr Mathew Killingsworth, que estuvo hace muy poco en Colombia, plantea la necesidad de que las empresas propendan porque sus trabajadores sean cada vez más felices, ya que  de esa manera generan mayor productividad, alcanzan mayor progreso individual y como consecuencia tendrán más sentido de pertenencia, lo cual es la base de una buena teoría del desarrollo económico de un país.

 Si nuestra clase política, junto con la clase empresarial, quisieran entender estas teorías que tienen suficiente fundamento científico, junto con un cambio radical en el nivel educativo de la población, como base innegable del progreso de los países, con seguridad el desarrollo económico y social del país traería mejores ingresos para todos, incluyéndolos a ellos, que es lo que realmente les preocupa, pero sobre todo, los niveles de felicidad mantendrían al tope para todos, independientemente de sus tramoyas político económicas......