33.- EL OLFATO COMO MARCADOR SEXUAL
Existen las feromonas humanas?*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo.
Los órganos de los sentidos, son partes del
organismo cuya función es recibir la información del medio externo e interno y
transformarla en impulsos nerviosos, y luego por diferentes vías enviarla al cerebro,
el cual la procesa, antes de generar una respuesta adecuada.
Uno de estos sentidos, es el olfato, que a
través de la nariz recibe el estímulo producido por sustancias volátiles, las
cuales desprenden partículas que son conducidas por el aire y captadas por
quimioreceptores ubicados en la mucosa del epitelio olfatorio, el que está
formado por celulas ciliadas conectadas a los receptores del primer par de
nervios craneales, el olfatorio, que penetra en el bulbo del mismo nombre, y por alli
se transmite la información a la corteza cerebral. Los cilios, transforman las señales químicas
de las distintas aromas, en impulsos eléctricos, que pasando por agujeros en el
craneo alcanzan el bulbo situado en la zona cortical del lobulo frontal, donde
se realiza posteriormente la percepción de los olores. Esta información llega antes al sistema límbico y al
hipotálamo, que son los responsables de las emociones, sentimientos, instintos
e impulsos. Estas regiones también almacenan contenidos de memoria y regulan la
liberación de hormonas y por este motivo, los olores pueden modificar nuestro
comportamiento y las funciones corporales antes de hacerse conscientes.
LOS ANIMALES Y EL OLFATO.
Las señales químicas, son más utlizadas por
los animales que por los humanos para comunicarse, a pesar de que el sentido
olfatorio humano, es capaz de detectar unas diez mil aromas diferentes, pero en
los animales, está mucho mas desarrollado y dependen de él junto con los
colores, los sonidos y el tacto, para interactuar con otros animales y con el
medio ambiente para sobrevivir. El procesamiento del olor en ellos, es
indispensable para desencadenar conductas básicas como la búsqueda del
alimento, la huida ante un depredador y la búsqueda de pareja, lo mismo que la
conducta social entre padres y crias, entre muchas utilidades de ese sentido.En la gran mayoría de los animales mamíferos, el olfato desempeña un papel primordial en su conducta social y sexual, la cual es modulada por el sistema olfatorio, y define la conducta que siguen en la fase precopulatoria o de acercamiento y en la fase copulatoria. Bastan sólo unos pocos ejemplos, el perro, el gato, el caballo, la rata, las ardillas, los ciervos, los rumiantes, etc, que generan olores especiales para la búsqueda de su pareja.
Pero también en los animales inferiores, el olor es determinante para el sexo. Experimentos realizados con una clase de mariposa centroamericana, demuestran como los machos de esta especie, liberados en el bosque a distintas distancias, son capaces de localizar a una hembra treinta minutos despues de salir del capullo, cuando ya está lista para aparearse, y sólo guiados por el olor, desde 30 kilómetros de distancia, llegan a ella en poco tiempo, sin equivocarse, en la noche y en contra del viento. Y así, son muchos los ejemplos en el mundo de los insectos, que utilizan la emisión de olores, como el principal determinante sexual, en procura de perpetuar su especie.
Otros grandes animales, como hipopótamos,
osos y bisontes, utilizan las heces y la orina, no sólo como excrementos, sino
también como señales para sus congéneres, lo cual también es un peligro, porque
delata la ubicación a sus enemigos. Por ese motivo, algunas especies como las cucarachas, la mosca de la fruta, o el
gorgojo del trigo, conectan su emisor de olores, sólo por períodos muy breves
durante la noche, para atraer a su pareja, mientras que en el dia desconectan
sus glandulas olfativas para no delatarse.
Algunos animales, integran otros sentidos
para cumplir con sus fines reproductivos, como sucede con los pajaros y grillos
que se esfuerzan en emitir sus mejores sonidos para " endulzarle el
oído" a su volátil pareja; o la vista como la luciernaga, que se ilumina
para él, o los pájaros que lucen sus mejores galas en el vistoso plumaje, o en
lo elaborado de su nido, para seducir a su inquieta pareja, o como muchos
mamíferos y algunos insectos, que usan el tacto y/o lascivos movimientos, para
llamar la atención de un individuo del sexo opuesto. Pero siempre existirá un
emisor y un receptor de las distintas señales sensoriales en cada especie de
los seres vivos.
FEROMONAS
Las feromonas, son sustancias secretadas
por el organismo y utilizadas como señales químicas que pueden transmitir
información sexual, cuyo uso es muy extendido en el mundo animal, pero que
según estudios, también los seres humanos, aunque de forma inconsciente pero mas
frecuentemente de lo que se pensaba, según ellos, utilizamos esta información
captada por el olfato, para varias labores relacionadas con el sexo. Estas
señales, dirigidas subconscientemente a personas del sexo opuesto, disparan la
atracción sexual, aumentan la líbido y activan la excitación.
El olfato está muy relacionado con el gusto
y el placer, por eso la exposición a determinados olores, se refleja en áreas
del cerebro encargadas de la actividad sexual y su pérdida impacta
negativamente en lo social, sentimental y sexual, encontrándose también en
estos casos, relación con transtornos de la personalidad, lo mismo que con
enfermedades como el Parkinson. El olfato, actúa como una brújula sexual entre
personas del sexo opuesto, o del mismo sexo, según las preferencias, llevando a
provocar amores al primer contacto olfativo, ya que igual que en los animales,
las feromonas pueden desencadenar respuestas de deseo sexual inmediato. Hasta
dónde la atracción a primera vista, reconocida
en las relaciones interpersonales, está dada por la percepción de las feromonas
de la otra persona y es la causante de esa "química" entre ambos?, no
lo sabemos, pero siempre se ha asociado a la apariencia física o a factores de
la personalidad, sin embargo, puede ser la nariz la que está direccionando esta
conducta?
Se ha considerado que en los humanos el
olfato no tiene gran importancia en la actividad sexual, por tener este sentido
poco desarrollado, por ejemplo mientras que el humano tiene en la nariz unos
diez millones de celulas olfativas, el perro llega a tener hasta doscientos
treinta millones, pero el descubrimiento de que sí se da este tipo de
comunicación entre personas en forma inconsciente, empezando por la
identificación mutua de madre e hijo por el olor, y las diferencias en olor
entre hombres y mujeres, unos mas fuertes y menos placenteros, los de ellos, y
otros mas suaves y mas placenteros provenientes de ellas, y por estudios que
demostrarían que las mujeres en edad fértil tienen olores mas atractivos que en
edad no fértil, sería la confirmación, de que los seres humanos generan señales
olfativas, relacionadas con intención reproductiva.
Este tipo de señales no verbales, se
procesan en el sistema límbico, sin que exista un juicio cognitivo o sea
cortical, por tanto la respuesta afectiva para una señal química, no requiere
necesariamente una interpretación consciente del desempeño social consecuente,
entonces, parecería que también en la especie humana, la comunicación química
es muy importante en el comportamiento social y sexual, o por lo menos
explicaría en muchos casos la conducta institntiva y casi animal en ese tema.
La teoría es que en los seres humanos, las
feromonas se producen asociadas a las glandulas apocrinas de la piel y también
a otras glandulas secretoras, pero el olor perceptible, se asocia a la flora
microbiana saprofita, que coloniza las áreas humedas corporales, como las
axilas, la boca, los pies y los genitales, entonces la producción de feromonas,
puede variar según el estado fisiológico y la presencia de micro organismos,
produciendo diversidad de olores, que cuando superan cierto nivel, se vuelven
conscientes y pasan de ser un mecanismo de atracción a uno aversivo,
porque no hay nada que supere en la
extinción del fuego amoroso, a un mal olor.El sudor procedente de las axilas entre hombres y mujeres es diferente. Hay cinco veces mas androstenona en hombres que en mujeres y la colonización bacteriana en hombres es mas frecuente por el género corynebacterium, mientras que en mujeres predomina el género micrococcaceae. Pero los experimentos demuestran que las mujeres se sienten atraidas por el olor masculino a androtenol, llegando a experimentar estados de excitación sexual en su presencia, mientras que el olor masculino a androstenona causa el efecto contrario.
El papel del androstenol es favorecer la
atracción sexual entre hombres y mujeres, y es un olor suave, que se produce
con el sudor fresco, y desaparece rapidamente ante el olor fuerte de la
androstenona, que tiene en la pareja un efecto diferente. Pero esta
comunicación, tiene otros componentes, como son la sensibilidad y la
especificidad, que son moduladas por el ciclo menstrual. Las feromonas
masculinas, son percibidas con mayor sensibilidad por la mujer, durante la
ovulación, cuando tienen ellas, una actividad olfativa mayor.
En los humanos, las señales feromonales no
son los únicos parámetros que intervienen en la selección de la pareja, también
las señales visuales, entre las cuales son muy importantes la simetría
corporal, el indice cadera-cintura que se identifica como un gran atractivo en
todas las culturas, y que está influenciado hormonalmente, y la diversidad
genética, con los que se elaboran juicios bien deliberados donde además del
deseo de perpetuar la especie, intervienen convencionalismos socioculturales, y
la necesidad de una estabilidad económica para todo el conjunto.
O sea que la mujer en la fase ovulatoria,
parece identificar y preferir "el olor de la diversidad genética",
descartando las relaciones endogámicas, sin embargo la industria de la
perfumería, las cremas y labiales, sintetizan las feromonas para incluirlas en
sus productos y por supuesto hacerlos más costosos, y como todas las
producciones con fines de lucro, no importa si se llegan a potenciar o
tergiversar los impulsos naturales, proporcionando la posibilidad tanto de
incrementar el olor corporal propio, o enmascararlo, favoreciendo determinadas
tendencias femeninas, o dificultándolas. Hasta dónde todo ese engranaje
comercial es real y efectivo, hay que probarlo.
Los humanos desarrollan complejos
mecanismos cognitivos para la selección de la pareja, y procesar la
información, incluye un amplio espectro de datos socioeconómicos y biológicos
para asegurar una descendencia sana y saludable, pero al mismo tiempo se cruzan
con información química proveniente de los cambios hormonales del ciclo
femenino, que orientan el comportamiento en un sentido diferente a la
escogencia racional de la pareja, y explican dentro del comportamiento social y
sexual, la infidelidad de la pareja, que se presenta más en la fase ovulatoria
del ciclo menstrual, según ese tipo de estudios, no aceptados ampliamente.
Igualmente está demostrado, que la
secreción feromonal femenina que se encuentra en los fluidos vaginales,
conocidas como copulinas, influye en la génesis de las emociones y
consecuentemente en el comportamiento sexual y reproductivo de los
hombres, que encuentran mas atractivo el
olor corporal de las mujeres en fase ovulatoria comparativamente con otras
fases del ciclo menstrual, lo que induce en ellos, cambios en su comportamiento
hedónico, y en la motivación para copular.
CONCLUSIONES
Si las aromas perceptibles naturales y
sintéticas ejercen un reconocido poder seductor, porque no aceptar el influjo
de olores captados subconscientemente, más cuando son de origen hormonal y
actúan directamente como un estimulante sexual?
Algún estudio sugiere, que la
"química" o atracción está dada por el hecho de compartir o tener
genes en común, pero esta teoría contradice lo que es aceptado en la selección
de parejas sexuales en el ser humano, que por la presión evolutiva para lograr
la diversidad genética, se escogen personas diferentes.
Las feromonas, son mensajeros químicos que
viajan por el aire, y permiten la "comunicación química" entre individuos de la
misma especie, provocando respuestas neuroendocrinas o conductas estereotipadas
en el sujeto receptor. Si este concepto es real y aplicable en muchas especies
animales, cabría la posibilidad de que algo similar ocurra en los humanos.
Se ha demostrado la influencia de la señal
química feromonal para la escogencia de la pareja, con una influencia igual o
mayor a la de las señales visuales. (?)
Entonces el olor corporal humano,
dependiente del metabolismo de hormonas esteroideas, puede transmitir
información olfativa sobre la fortaleza y salud de un individuo, lo cual lo
hace apto para convertirse en pareja ?
La comunidad científica no reconoce la
validez de todas esas afirmaciones, ni avala la multiplicidad de estudios o
supuestos estudios que se publican al respecto, por la falta de rigurosidad
científica en su realización, aunque figuran en ellos profesionales endocrinos. Por tanto este tipo de teorías continuarán siendo seudocientíficas, mientras no se desarrolle un método aceptado para probarlas y sean acogidas universalmente.
Nada sería mejor para ambos sexos, que
tener la posibilidad de cargar en un frasquito el poder de seducción, y
evitarse el esfuerzo verbal y las elaboradas manifestaciones visuales, cuando
la genética no le ha otorgado a uno las ventajas manifiestas, que le faciliten
la consecución del objetivo...
Aún asi, es mucha la información que
circula al respecto. Se necesitan mas estudios, para afianzar el conocimiento
en este tema, pero mientras tanto, les invito a husmear permanentemente el ambiente
con el propósito de identificar señales químicas que le pueden llegar de
cualquier parte, y a lo mejor por su falta de concentración, le están pasando
inadvertidas.....
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