Blog del mono Quintana

sábado, 27 de octubre de 2012

14.- EL USO Y ABUSO DEL CELULAR

*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo.

Siempre conocimos y honramos la memoria de Alexander Graham Bell como el inventor del Teléfono, quien lo patentó en el año de 1876. Sólo hasta  el año 2002, 126 años después,  el mismo gobierno de Estados Unidos, reparó la tremenda injusticia histórica cometida contra el italiano Antonio Meucci,  y lo reconoció como su verdadero creador, veinte años antes, hacia 1857.

De allí en adelante, el teléfono sufrió una permanente transformación, hasta llegar en 1973 a la creación del primer radioteléfono, y con base en él,  nacieron en 1979 las redes comerciales incipientes en Japón y los paises nórdicos, que luego tendrían gran auge en Estados Unidos a partir de 1983, y una acelerada evolución hasta llegar hoy en dia, a los deslumbrantes dispositivos adicionales del Teléfono Móvil o Celular como se conoce en Latinoamérica.

Este aparato evolucionado, llamado ahora Smartphone, cuenta con cámara de fotografía, agenda electrónica, reloj, calculadora, microproyector, reproductor multimedia, GPS, internet, correo electrónico, SMS, videollamada, televisión digital, localizador e identificador de personas, puede utilizarse como medio de pago, y para otras transacciones bancarias….y se le siguen buscando usos…

Aunque es uno de los inventos que más impacto ha producido en el mundo moderno, cuya expansión en poco tiempo alcanzó niveles de cobertura insospechados, llevando la comunicación entre los seres humanos al límite de la inmediatez del conocimiento de los hechos, así se esté separado por grandes distancias, también ha producido por su mal uso, cambios en el comportamiento de algunas personas, que en muchas ocasiones riñe con elementales normas de convivencia y con la pérdida del respeto por las otras personas, pérdida de la concentración en actos públicos o privados, que por definición, o por su naturaleza , no deberían interrumpirse, como una conferencia o un concierto, y perturbación hasta de la sacralidad, el fervor y la disciplina de muchos actos como son los eventos religiosos, o la interrupción indebida de una conferencia científica, por una llamada que puede ser inane.

Y es que así como a través de él, se consigue en cualquier momento y lugar acceder al internet, o tener la voz o la imagen del ser amado, del amigo, del familiar o del cliente, también se logra interrumpir, perturbar y enojar con su sonido a mucha gente y en los momentos mas inoportunos, una misa, la reunión más interesante que ha concitado el interés de muchas personas, la clase más ilustrativa, el silencio más profundo en la meditación, la consulta más importante para la vida del paciente, la entrevista formal más representativa en la consecusión del trabajo, el discurso más valioso o la cita amorosa más esperada...

Existe una inversión de valores a la hora de oprimir el boton verde para contestar una llamada que pudiera ser equivocada, un saludo rutinario o una publicidad comercial, pero quien la recibe , inmediatamente tiene el impulso irrefrenable de contestar, sin importar en ese momento quien sea su interlocutor presente, que esté haciendo, quien o quienes estén presentes, o que tan fastidiosa sea para los demas su "importante" llamada.

Hay infinidad de ejemplos. En el area quirúrgica he visto, a una estudiante de medicina, quien en compañía de su profesor aprendía a realizar un curetaje obstétrico, un procedimiento tan íntimo como riesgoso, y en la mitad del procedimiento le sonó el celular, procediendo inmediatamente a quitarse los guantes para contestar. ! Qué falta de respeto con el profesor. !Qué falta de respeto con la paciente. !  !Qué falta de respeto con la profesión!.
O una instrumentadora a quien le suena el celular y pide a la auxiliar que le acerque el teléfono al oído, o un cirujano con su bluetooth hablando de ganado o de negocios mientras opera,.. que desconcentración tan peligrosa  y que falta de respeto con el paciente.

O como sucede todos los dias en el consultorio, con el paciente a quien se está explicando el manejo que debe tener, o, los pormenores de su enfermedad, le suena el celular y contesta tranquilamente, interrumpiendo completamente un acto tan serio. Es una falta de respeto con la dignidad del médico y consigo mismo, como lo es también de parte del médico cuando contesta el suyo en medio de la consulta.

Es infinita la lista de ejemplos donde el celular pasa de ser el mejor medio de comunicación entre las personas, para convertirse en el enemigo número uno de la comunicación. Por ejemplo entre los amigos que están reunidos en un lugar, de cuerpo presente, pero de mente ausente, porque uno o todos, están en una frenética conversación, pero en el chat con los que están ausentes, mientras para  quienes están enfrente solo hay monosílabos, pero sin mirarlos. Ahh ! Qué bacaneria de visita !

El teléfono celular, y en general todos los medios modernos de comunicación, son muy útiles a la hora de acercar al médico a sus pacientes, al vendedor a sus clientes, al amante al objeto de su amor, al trabajador a su familia....como quien dice acercan a los que están ausentes, y alejan a los que están presentes.

La tecnología mejoró de una manera monstruosa la comunicación entre los seres humanos con el resto del mundo, y hoy la información es global e inmediata. El celular, el internet, los mensajes de texto, el chat, las camaras de video, la televisión, las redes sociales,  etc., acercan al individuo con sus familiares y amigos estén donde estén, pero al mismo tiempo hay un detrimento de la comunicación familiar. La tecnología practicamente acabó con los juegos de niños, donde además de socializar se hacía deporte. A pesar de la cercanía, incrementó las distancias entre padres e hijos, entre hermanos y esposos; sirve como motivo de reunión, pero también de aislamiento individual; puede ser un buen motivo de conversación, pero si está presente, se comparte menos; el comedor, tradicional fuente de integración familiar, ha reducido el espacio de los platos, para dar paso al pc, la tableta, el ipod, el iphone y el televisor y a una animada conversación de sordos. Cada dia aumenta el numero de "viudas, viudos y huerfanos" de la tecnología.

Así como hay sitios en los cuales por normatividad internacional está prohibido el uso de celulares, como en los aviones o por seguridad en los bancos, también por sentido común  y respeto, debería limitarse su uso en muchos otros sitios. En los quirófanos y hospiltales en general, está comprobado, que son una gran fuente de contaminación bacteriana

Surgen muchos interrogantes al respecto. Son mejores estas generaciones, más informadas, con una mente seguramente más desarrollada, con una amplitud de conocimientos que crece en forma exponencial desde su infancia?... O perdieron creatividad e iniciativa al tenerlo todo a la mano?. Cómo se reflejará en el futuro, esa falta de actividades físicas y lúdicas ?. Habrá que esperar a que pasen varias generaciones para calificar la influencia positiva o negativa de estos cambios en el núcleo principal de la sociedad, la familia. Mientras tanto, sin rechazar la evolución y el progreso, tenemos que rogar para que no se pierdan valores fundamentales en cualquier sociedad como el respeto por las personas, pilar básico para evitar su descomposición.

sábado, 6 de octubre de 2012

13.- EL AMBIENTE ALREDEDOR DE LAS AREAS HOSPITALARIAS

“El silencio, un medicamento efectivo en la cura del alma y del cuerpo”

*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo.

Hasta hace un tiempo, al acercarse a un hospital, la primera impresión que se tenía, era  de respeto, por ser un sitio donde rondaban el padecimiento, el dolor y la muerte, junto con el inicio de la vida, sensaciones tan humanas, que a todos nos hacen sentir identificados con ellas. Se pensaba inmediatamente en una zona diferente, donde se imponía el silencio, el cual solo era roto por los quejidos de los sufrientes pacientes. Tanto así, que las zonas hospitalarias estaban demarcadas con señales de tránsito, una H como indicación de Hospital, y otra que decía "No Pite" para prevenir el ruido. Igualmente en el interior de las instituciones, a la entrada, en un cuadro, una bonita enfermera se llevaba un dedo a los labios para recordarle a los presentes la invitación al silencio.

Pero ahora las cosas han cambiado, y las calles alrededor de estas instituciones han sido literalmente invadidas por toda clase de negocios, nacidos de la oportunidad para ofrecer a las personas que allí acuden como pacientes o visitantes, los productos que mas puedan necesitar. Entonces encontramos, los restaurantes y cafeterias con un menú muy variado, las droguerías que se lucran de las necesidades de medicamentos, productos de aseo, higiene y tocador de los enfermos, el acopio de taxis, legales e ilegales, cuyos conductores a la espera de clientes, montan allí su tertuliadero dia y noche y aprovechan esos encuentros para desfogar un nutrido anecdotario con sus colegas, que debe ser muy divertido, a juzgar por sus sonoras carcajadas especialmente en las horas nocturnas, al calor del tinto, el cigarrillo, y el traguito que se expende en la caseta que no falta para cubrir sus necesidades.

Y  entonces, donde hay tantas personas y hay animación y alcohol,....pues aparece la música. Si no es del negocio que busca atraer los clientes, pues es la del carro que con sus puertas abiertas y su equipo de sonido de última generación, demuestra lo orgulloso que está su dueño de él, y lo variado de su acervo musical, olvidandose que está allí, para acompañar a uno de sus seres queridos, que allá adentro, seguramente lucha con lo que tiene, para tratar de ganarle la partida a la muerte.

Se encuentran en los alrededores además, almacenes, fotocopiadoras, parqueaderos, ventas de "minutos", cuidadores de carros, talleres, cantinas, y hasta oficinas de abogados.....

Realmente en ocasiones, es grosera la algarabía, el nivel de la música, el tipo de música, los gritos y los aullidos de los "cantantes" ocasionales, que no se compadece con la situación de salud, de quienes estan allí recluidos.
Sólo las clínicas que tienen alrededor áreas libres que las alejan de la calle, pueden mitigar el impacto que produce el ruido inmisericorde en los pacientes que ocupan sus instalaciones.

Pero la situación en el interior de las instituciones no es mejor. Al ruido estridente de unos parlantes sobre utilizados y sin control, que hacen las veces de medio de comunicación rápido, se unen las animadas conversaciones de médicos, enfermeras, estudiantes y acompañantes, los televisores en salas de espera y habitaciones, los equipos de apoyo, equipos de monitoreo, alarmas, aires acondicionados, ascensores, música que pretende ser ambiental, pero termina siendo muy variada, teléfonos, computadores y múltiples fuentes de ruido, que ahogan los otrora lastimeros lamentos de dolor de los pacientes.

EFECTOS SOBRE LA SALUD

Se encuentran diversos estudios que demuestran la incidencia negativa del ruido en la salud de las personas, y los efectos deletéreos sobre su recuperación. El British Journal of Surgery publica un estudio, donde concluye que las salas de operaciones ruidosas, parecen exponer a los pacientes a mayor riesgo de infecciones. Otro compara el ruido de los cuartos de Hospitales con el que produce una motosierra y uno más,  concluye que un sueño menos descansado y de mala calidad, puede demorar la recuperación de los pacientes hospitalizados. Un estudio que busca identificar el origen del ruido internamente en hospitales, encuentra que se debe en gran parte a las conversaciones de médicos y enfermeras, aunque la fuente más molesta de éste, proviene de las alarmas y los intercomunicadores.

 Así mismo al analizar el ruido en exteriores, encuentra como primera causa de la contaminación acústica, la circulación vehicular, donde los camiones de descarga, las motos, las ambulancias con sirenas en funcionamiento, el embotellamiento vehicular y el uso  de las bocinas, forman  un concierto inigualable, al cual le sigue en segundo lugar, la aglomeración de personas conversando al ingreso de los hospitales, con largas filas que en muchos casos empieza desde las cuatro de la mañana o antes, y se extiende por una o dos cuadras. A éstos se agrega el ruido de los locales aledaños, que ya habiamos mencionado, donde la música audible a distancia, especialmente en las horas de la noche y en fines de semana, es un motivo grande de perturbación.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, el ruido en las salas de Hospitales, no debería superar los 30 decibeles en la noche y 40 en el dia, pero un estudio demuestra que en promedio se encuentra en 50 y puede llegar hasta 80, y las mediciones en la calle, muestran un promedio de 77, con picos hasta de 85 decibeles en el dia. En los Hospitales donde hay helipuerto, se superan los 100 decibeles.

Hay una serie de enfermedades y de síntomas que se asocian comúnmente a la contaminación acústica persistente, como son la cefalea, alteraciones en la presión arterial y el ritmo cardiaco, alteraciones del EEG, aumento del cortisol, vértigo, nistagmus, problemas digestivos, aumento de la glicemia y el colesterol, cansancio, insomnio y pérdida de capacidad auditiva. Hay efectos sicológicos, como estrés, irritabilidad, sintomas depresivos, falta de concentración, alteraciones en el aprendizaje y la productividad, incremento de los accidentes laborales, disminución de la capacidad de reacción y alteraciones en el sueño, problemas emocionales y además problemas psicosociales como falta de comunicación y  aislamiento. En conjunto, deterioro de la calidad de vida.

NORMATIVIDAD

En Colombia, desde 1974 con el decreto 2811, se establece el ruido como un aspecto a reglamentar y se establecen condiciones y requisitos necesarios para preservar la salud y la tranquilidad de los habitantes. En 1979 se expedió la Ley 009, donde se promulgan medidas sanitarias para la protección del medio ambiente.
En 1993, con la Ley 99, se crea el Ministerio del Medio Ambiente, hoy, de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.
En 1995, el Ministerio a través del decreto 948, estableció los estándares máximos permisibles de emisión de ruido y de ruido ambiental para todo el territorio nacional,  y para cada uno de los sectores, con el fin de evitar los efectos nocivos que alteren la salud de la población y perturben la paz publica o, lesionen el derecho de las personas a disfrutar del medio ambiente, teniendo como actor principal el ser humano. Muy bonito en el papel, pero no hay quien sancione por ejemplo, a quienes transitan en motos sin silenciador, o en carrros con resonadores o pitos de reversa, que estan supuestamente prohibidos y alteran grandemente la tranquilidad.


La Ley 715 de 2001, en sus artículos 74 y 76 asigna a los Departamentos, las funciones de desarrollo y ejecución de políticas y programas para el mantenimiento del medio ambiente, sin embargo, no hay una resolución que reglamente el tema del ruido como lo establece el decreto 948, y como sí existe en la mayor parte de los paises europeos y en muchos de America Latina, (Mejico, Argentina, Venezuela, Ecuador), a pesar de una serie de documentos relacionados, de los esfuerzos de universidades y entidades de control medioambiental, de las directrices de la OMS, y de la normatividad marco a nivel nacional e internacional.

Existen estudios muy completos con todas las especificaciones técnicas acerca de cómo se debe hacer la medición del sonido en las distintas fuentes, asi como también,  estudios y normas internacionales sobre los efectos deletéreos en la salud humana y su protección, estableciendo claramente niveles permisibles de ruido en cada área, normas que rigen en casi todos los paises civilizados. Entre nosotros, las leyes establecen normas generales y nombran las entidades encargadas de hacer el control, pero igual a lo que sucede en otros aspectos de la vida nacional, la norma se queda en el papel, bien sea por falta de claridad en la misma, porque no se hizo la reglamentación necesaria, por falta de interés de las entidades o funcionarios correspondientes, o falta de voluntad política, la disculpa más utilizada entre nosotros para eludir la responsabilidad en la aplicación de las leyes.

El decreto 948 en su articulo 15, hace la sectorización de las diferentes áreas de la población, la cual es similar a la que existe en otros paises. En ésta, se ubican en el sector A, (Area de Tranquilidad y de Silencio), las áreas urbanas donde están situados Hospitales, Guarderias, Bibliotecas, Sanatorios y Hogares Geriátricos.

En la resolucion 8321 de 1993, artículo 17, se dictan normas sobre la conservación de la salud y bienestar de las personas por causa de la producción y emisión de ruido, y se establecen distintas zonas: Zona I, Residencial; Zona II, Comercial; Zona III, Industrial; Zona IV, de Tranquilidad.

En el 2004 el IDEAM y las distintas corporaciones regionales encargadas del manejo medio ambiental, suscribieron un convenio de asociación para la ejecución de planes para la prevención y control de la contaminación atmosférica y desarrollo normativo para la calidad del aire, fuentes fijas y móviles de ruido y combustibles, basándose en fundamentos técnicos y científicos bien cimentados, pero de allí a la aplicación de los conceptos hay mucho trecho. El documento técnico, Soporte Norma de Ruido Ambiental, expedido por el IDEAM en Febrero de 2006, es un buen ejemplo de las bases sólidas existentes para el manejo del tema.

La realidad de las mediciones y los mapas  ruido hechos en Colombia, muestran que el nivel de éste, se encuentra por fuera de cualquiera de los límites fijados o recomendados por la normatividad nacional e internacional. En un estudio hecho en Medellin, por la empresa Metro, en la conformación del mapa de ruido, se encontró que en el dia, en el 53 % de los sitios estudiados, se exceden los niveles permisibles en las distintas áreas, y en la noche en el 90 %, no se respetan esos niveles, siendo el tráfico automotor el principal responsable.

SOLUCIONES ?

El problema tendría que ser abordado desde la planificación urbanística, ya que el crecimiento de nuestras ciudades no ha sido programado, pero dadas estas condiciones, lo más importante es incidir en el aspecto educacional en general y especificamente en la educación ambiental a todo nivel, en donde en verdad, como dice la norma, sea el ser humano el actor principal y el respeto por él, la fuente de inspiración máxima para la creación y aplicación de las leyes.  Y en ese contexto,  tiene que existir un lugar preferente para el ser humano enfermo, que sufre, que padece, que llora y que espera por parte de sus congéneres cuando menos,  comprensión, acompañamiento y un silencio respetuoso a su alrededor, mientras encuentra alivio en la curación o en la muerte.