Blog del mono Quintana

miércoles, 2 de marzo de 2022




 66.- QUE SONIDO ES MEJOR AL OÍDO, EL DE LA CINTA, EL VINILO, EL CD O EL DVD DE AUDIO ?...

*Rubèn Darìo Quintana B.
  Anestesiòlogo.


Los amantes de la música en todo el mundo, desde hace algunos años, mantienen una amable discusión, sobre cuál es el mejor sonido para escuchar y apreciar la música, si el que se reproduce de una cinta, de un vinilo, de un CD, o de un DVD de audio ?...si es más agradable al oído, la música que se graba en forma analógica o digitalizada?...y esto ha llevado a que se hagan estudios técnicos comparativos de los distintos sistemas de grabación, de donde parten los argumentos de seguidores y defensores de cada opción.

Para algunos, observando estudios de microscopía electrónica es mejor la belleza de los surcos de un vinilo aumentado 500 veces, y el “calor” de lo analógico, que la “frialdad” de lo digital de un compacto aumentado 20000 veces. Para los amantes del vinilo, hasta la “fritura” del sonido, generalmente producida por la suciedad del polvo que se acumula, produce nostalgia, y la prefieren al “frío” y la falta de rango dinámico del CD. Mientras que los defensores de este, argumentan que los defectos del vinilo son el “crepitar” y la distorsión armónica en su reproducción.

El oído humano, tiene un rango audible de unos 120 dB, aunque por encima de 100 dB, la mayoría de las personas sienten molestias. Un disco de vinilo, tiene un rango de 65 dB, y un CD de música un rango de 96 dB. Y la música en vivo entre 100 y 120 dB.  Muchas variaciones se dan, por la forma en que esté grabada la música.

El espectro audible del oído humano, se dice que está entre 20 Hz y 20 KHz, dependiendo de cada persona, de la edad y otras variables. La mayoría en la edad adulta, no supera los 17 KHz.
En un CD, se obtienen muestras a 44.1 KHz, para garantizar una reproducción perfecta, que está más allá de lo que una persona con audición estándar puede escuchar. Las comparaciones técnicas muestran a los expertos que con algunos parámetros es mejor el vinilo, y con otros el CD, e inclusive hay condiciones en las que la cinta y el DVD, tienen sus fortalezas, por encima de los primeros. Para frecuencias altas, el vinilo da un mejor sonido que el CD, que lo supera a frecuencias bajas. Por ejemplo, una pista grabada en una cinta Master, por encima de 20KHz, no reproduce bien en un CD, pero si en un LP, y aún mejor en un DVD para audio.

Entonces para los expertos no es concluyente la comparación en cuanto a calidad, porque a veces es superior la calidad en el CD y en otros casos en el vinilo, y esta seguramente es la causa del renacer del formato analógico en el mundo, después de haber sido desplazado por la tecnología, aunque depende de cómo se grabe, y como el objetivo es que suene bien en todos los medios, la tendencia es grabar la música con poco rango dinámico relativo, (sonido normalizado ), el problema es que este, a bajo volumen, se escucha fatal, y a volumen alto, se pierde calidad.

ALGO DE HISTORIA....EN LA GRABACIÓN Y REPRODUCCIÓN DE LA MÚSICA

Como una forma de enseñar y de que perdurasen las melodías, se empezaron a escribir las canciones y aparecieron las partituras, que fueron inicialmente manuscritos en pergamino y después en papel, método que se fue expandiendo a mediados del siglo XV, con la aparición de la imprenta, y de allí también partió la industria musical, con la edición y venta de las partituras.
Posteriormente entre 1930 y 1950, las grabaciones reemplazaron las partituras, como el producto más importante en el negocio de la música.

En 1876, Thomas Alva Edison, inventó el Fonógrafo, primer dispositivo para grabar y reproducir sonidos, el cual consistía en un cilindro  cubierto por una hoja de papel de aluminio, que registraba las vibraciones producidas por el sonido, las cuales eran reproducidas por un lápiz y amplificadas por un cuerno. Hacia el futuro, se fueron haciendo modificaciones, se reemplazó el papel, por un cartón parafinado, por estaño, por vulcanita, por laca, hasta llegar al vinilo, que desde la década de 1950, perdura hasta nuestros días.

En 1885, el alemán Emilie Berliner, patentó el Gramófono, que utilizó por primera vez, un disco plano, un plato giratorio, un brazo y una aguja, con un motor de cuerda, que hacía girar el plato a 80 RPM. Y desde entonces se dieron sucesivas innovaciones en los sistemas de sonido y ecualización, en la plataforma giratoria y en la aguja, siendo el formato que dominó los sistemas de audio, durante la mayor parte del siglo XX.

La producción de discos, conformó una industria creciente y variable, inicialmente se produjeron discos de 78 rpm, con capacidad limitada, en general para una melodía por cada lado, posteriormente discos de microsurco, con capacidad mayor, el LP ( long play) livianos y flexibles, a 33 1/2 rpm, con capacidad de hasta 7 temas por cada lado, fue el que se impuso, y aún se conserva. Al mismo tiempo, el de 45 rpm, más pequeño. El vinilo ( cloruro de vinilo ), se introdujo en 1948, por la compañía Columbia Récords, y ha sido el material utilizado desde entonces.

Antes de eso se usó el acetato, que aún se utiliza para el disco Master, soporta una mejor calidad porque recibe la grabación a frecuencias más altas, y es de donde se hacen las copias. Con ese objetivo, también se usó el aluminio y hasta el vidrio y otros materiales con revestimiento metálico.

1925. Con mejoras en la tecnología, le siguió el Tocadiscos, también llamado Tornamesa, Giradiscos, Plato, Pick-up, cubierta o Fonochasis. Es también un dispositivo de reproducción analógica, que ya permitió su funcionamiento en forma eléctrica y con control del volumen. Después aparecieron movimientos semiautomáticos, como levantar el brazo con la aguja al terminar el disco.

1962. CASETES. Estaban hechos con cinta magnética, que para muchos, conserva mejor la calidad del audio, que la misma pasta. Con ventajas, por el costo, y más prácticos para guardar por el tamaño, y para el transporte. Fueron introducidos por la empresa Philips.

1979. Llega el WALKMAN, un dispositivo portátil de reproducción con auriculares, que se convirtió en un icono en los años 80 y 90. La empresa Sony que lo producía, le introdujo en 1984, un sintonizador de Radio, AM y FM. Dejó de fabricarse en 2010.

A partir de 1980, comienza la era digital, con la aparición e imposición del CD ( Compact Disc ), y otros sistemas digitales, con lo cual disminuyó enormemente la producción de los sistemas anteriores, conservándose vinilos y cintas, solo como matrices en las casas disqueras, por la amplitud de la información que guardaban, aunque el formato vinilo, siguió siendo el preferido en las discotecas por los DJs ( Disc Jockeys ), aún con música Hip Hop y música electrónica, por la facilidad de manipular los dispositivos de reproducción, tocadiscos y cubiertas. Este sistema, permite no solo guardar música, sino videos, imágenes y documentos entre otros.

En 1991 se patenta el MP3, una forma de compresión a 128 bits de los archivos musicales digitales, cuyo tamaño resultante, es 11 veces menor que su homónimo en CD, lo que lo hace ideal para reproducir música en computadores y reproductores de audio portátiles y el medio propicio para compartir música por Internet, por ser más fácil, rápido y económico. fue desarrollado por el Moving Picture Expert Group ( MPEG)

2001. Aparece el dispositivo más famoso para reproducir música en formato mp3, el iPod de la empresa Apple. Paralelamente, la compañía lanzó al mercado, la aplicación iTunes, la tienda de música digital por internet, para comprar canciones, la que en 2017, ya ofrecía un catálogo con más de 43 millones de temas musicales.

2008. Música a la Carta. ( “Music on demand” ) Es un nuevo modelo de consumo de la música. Funciona a través de aplicaciones, que alojan su material en la nube, como Spotify, donde los usuarios crean su perfil, y pueden escuchar la música que deseen. Algunas cuentas con ciertas limitaciones son gratis, y otras premium, que por un pago periódico, obtienen la música deseada, en el teléfono o el computador.

CONTROVERSIAS SOBRE LA CALIDAD DEL SONIDO....

Con la aparición del CD (Compact Disc ) y en general de los sistemas digitales en los años 80, también se inició un cambio en la forma de recopilar, almacenar y distribuir los contenidos musicales, que en un principio, se consideraron muy superiores a los formatos previos, pero pronto nació también la discusión sobre la calidad del nuevo formato, en comparación  con el sistema analógico del vinilo y los poco conocidos magnetófonos de bobina.

Entre los profesionales de la música, quienes defienden el CD, o sea los formatos con pérdida, por ser más livianos, y ocupar menos espacio, argumentan, que los sonidos que se pierden, no son apreciados por el oído humano, y además culpan al MP3 y sus derivados por la mala fama que se han ganado los formatos digitales, ya que por facilitar la masificación que se dio en ese momento, fue necesaria una compresión digital enorme para poder descargarlos rápidamente y reproducirlos en streaming.( transmisión)

A pesar del enorme éxito comercial del sistema digital, la presión de los audiofilos, logró que los antiguos formatos analógicos retornaran al mercado, con la consigna de una mejor calidad sonora y para evitar la pérdida de microinformación presente en las pistas de audio. El primero en lograr la resurrección comercial fue el vinilo, junto con la fabricación de reproductores para el mismo y con menos fuerza, los magnetófonos de bobina ( Reel-to-Reel ).

Tienen en contra los viejos formatos, el precio con el que se consiguen con adelantos técnicos y se les sigue endilgando el desgaste y la no limpieza del sonido, por el “chirrido” debido al roce de la aguja, aunque esto ya no es un problema porque ahora se puede hacer una lectura perfecta con microlaser, solo que si es de buena calidad, los precios son por el momento, prohibitivos. Y en contra del sistema digital, se argumenta, que nunca se recupera en su totalidad el sonido original, aunque se acepta, que con el incremento de las velocidades de descarga en todo el mundo, no se justifica el uso de códecs con pérdida de calidad.

Por otro lado, las plataformas de streaming y venta de música digital, ofrecen la posibilidad de descargar archivos sin pérdida como FLAC, que consigue una compresión del 40%, con respecto al WAV, formatos que ya son aceptados por los nuevos reproductores, por celulares y computadores, y además el peso de los archivos, ya no es un problema como era hace 20 años.

A favor de lo analógico, se argumenta, que el sistema registra absolutamente toda la información sonora del acontecimiento musical, con todos sus armónicos y altas frecuencias, mientras que un CD, pierde parte de esa información, debido al muestreo digital en el proceso de transformación, y por la necesidad de comprimir para facilitar su difusión.

FORMATOS DE AUDIO DIGITAL

Se han creado múltiples formatos y de muy distintas características, para almacenar la música, con el fin de que sea reproducida, en teléfonos móviles, tabletas, computadores y distintos reproductores de sonido.

MP3. El más popular y utilizado. La tecnología que usa, realiza una compresión de la secuencia de sonido, y el resultado es una archivo pequeño, para lo cual es necesaria la pérdida de determinados sonidos, que supuestamente no pueden ser escuchados por el oído humano.

WAV. Desarrollado por Microsoft y IBM. Proviene su nombre de la sigla WAVE ( Waveform Audio File Format ) No tiene compresión de datos, por lo que representa excelente calidad. Captura con parámetros de 44.100 Hz y a 16 Bits, establecidos como requerimiento básico para un buen CD. Desventaja el límite en el tiempo de grabación.

AIFF. (Audio Interchange File Format ). Es similar al WAV. Nació como una respuesta de Apple. Al principio, solo compatible con Mac. Debido a sus características, el AIFF, junto con el FLAC y el WAV, son los formatos más utilizados en el ámbito profesional de audio.

VMA. ( Windows Media Audio ). Creado por Microsoft, comprime a un tamaño menor que Mp3, lo que implica una pérdida grande de su calidad.

OGG. Archivos comprimidos, que permiten su transmisión vía Wifi, pero evitan los daños que se generan en el proceso de compresión. Spotify, los utiliza.

OPUS. Nuevo Códec, desarrollado por los mismos creadores de FLAC, ideal para para transmisiones de audio en línea.

FLAC. ( Free Lossless Audio Códec ). Libre de compresión de audio, y sin pérdida de calidad. Uno de los competidores más fuertes del formato WAV, por la calidad del sonido, pero elimina datos conocidos como “residuos”, sin afectar la misma. Es el formato que utiliza la plataforma Tidal, catalogado como el mejor servicio en transmisiones de audio de alta calidad. Ocupa más espacio. Ej, una canción en MP3 ocupa de 3 a 5 megas, en este formato se gasta 10 o más veces eso.

ALAC. ( Apple Lossless Audio Códec). Es el utilizado por iTunes para las transmisiones de Apple Music. Es la competencia de FLAC.

ALGUNAS CÁPSULAS DE LA TECNOLOGÍA....CAMPO ESTÉRIL PARA NOSOTROS LOS NEÓFITOS.....

La tecnología del CD, fue diseñada a finales de los 70, por los ingenieros de Philips y Sony, quienes propusieron codificar a 16 bits, y una frecuencia de muestreo de 44.1 KHz, que es un formato, calculado matemáticamente, que coincide con la capacidad del oído humano para percibir los sonidos. ( 20 Hz - 20 KHz ). Teniendo en cuenta que no todas las personas tenemos la misma capacidad auditiva.

Para almacenar esa señal analógica que es continua, en un medio digital, hay que “trocearla” en pequeños fragmentos, e introducir tantos como quepan en el soporte digital. La resolución nos indica el número de bits que podemos tomar, para describir cada una de esas muestras. La frecuencia nos indica cuantas muestras podemos tomar.

Con las características de un CD estándar, podemos saber, que nuestra música se obtiene tomando 44.100 muestras por segundo ( Corresponde a 44.1 KHz ), a partir de la señal analógica original, y cada una de ellas se codifica en un paquete de datos que emplea 16 bits. Allí es el punto donde entra en juego, el audio de alta resolución. Si aumentamos la resolución o la frecuencia de muestreo, o ambas, al pasar a dominio digital, se reconstruye la señal con más precisión, por eso en alta resolución de audio, se utilizan 24 bits y 96 KHz, o 24 bits y 192 KHz, en el papel, mucha mejor resolución que en CD estándar, o sea, se descarta menos información de la que contiene el sonido original.

Para dar una idea de los cambios matemáticos que se dan, 16 bits, permiten codificar un total de 65.536 niveles para cada muestra, mientras que con 24 bits, se alcanzan 16.777.216 niveles. La diferencia entre esos dos extremos, indican la diferencia de gama dinámica entre una resolución y otra. En teoría, a más alta resolución, ( master de estudio ), debería ofrecernos el sistema, más calidad, que el audio que trae un CD estándar, y eso es lo que vende la industria, por supuesto a mayor precio.

Ahora, si vamos a escuchar música de alta resolución en nuestro hogar, necesitamos el proceso contrario, un equipo, que incorpore un DAC ( Convertidor Digital Analógico). O sea, capaz de procesar audio y de procesar ficheros con alta resolución, y convertir datos del dominio digital al analógico, en resumen capacidad de descodificar esa información.

EL REGRESO DE LOS SISTEMAS ANALÓGICOS....

A comienzos de los 90, prácticamente desaparecieron del comercio los vinilos, pero después del 2015, han aparecido nuevos sellos musicales, especializados solo en vinilos, y muchos grupos musicales, de todo tipo de música, lanzan también sus trabajos en estos formatos. Al mismo tiempo se empezaron a fabricar nuevos tocadiscos de aguja, pero también lectores láser, con menos acogida por el costo, igualmente equipos de bobina para cintas, con un comercio limitado solo para audiófilos. Se venden menos que los CD, y mucho menos que las descargas digitales, aunque durante la pandemia se incrementó la venta de vinilos.

Desde el punto de vista práctico es mucho más cómodo escuchar la música digital, porque el formato de vinilo, requiere todo un ritual, preparar antes y después el disco, hacer la limpieza del equipo y del disco, tener que voltearlo manualmente, no se dispone de las listas de reproducción ni de comandos a distancia, en fin, es una forma diferente de consumir música, pero tiene un selecto grupo de seguidores, que encuentra en ello, una sensación nostálgica y hasta romántica; además el coleccionismo le da una gran valor, mayor que a un formato digital, respaldado en la fidelidad del sonido. Por esa misma razón. Muchos artistas han optado por guardar sus trabajos en estos formatos, con la idea de mantener sus originales intactos, porque las pérdidas con la transcodificación al pasar a formato digital, son irrecuperables.

Siempre existirán argumentos de parte y parte, los del sistema digital, aseguran, que hoy en día es matemáticamente posible reconstruir en su totalidad, una señal periódica continua a partir de sus muestras y se exponen los parámetros técnicos que se deben aplicar para lograr el objetivo de llegar a un punto donde es imposible distinguir imperfecciones del sonido. Se arguye además que el CD tiene menor distorsión, porque ya no es necesario amplificar la débil señal que se extrae de los vinilos, y qué hay una mejor diferencia entre los sonidos más suaves y los más fuertes.

También se hacen recomendaciones para guardar la música en el computador evitando afectar su calidad, instalando programas como “Exact Audio Copy”, si se va pasar a FLAC, de forma que se protejan los datos originales. Es claro que si no se tiene un equipo de alta fidelidad, o si no se tienen unos auriculares buenos, no se notarán las diferencias en la calidad. Unos “cascos”, ( auriculares) con Bluetooth, por su ancho de banda, pierden la calidad del sonido.

Por otro lado, inclusive a la cinta, se le reconocen ventajas aún sobre el vinilo, porque ella es capaz de recrear mucho mejor el rango dinámico original de una grabación, sin tanta compresión y con una mejor gestión de los agudos y las frecuencias graves, casi que trasladar el master original, sin retoques. O sea, hay una cantidad de argumentos en cuanto a calidad, duración de la información, distorsión, pérdidas, precios, equipos, etc, que la mayoría de los mortales, no estamos en capacidad de discernir comparativamente esas diferencias, y debemos creerles a los conocedores del tema...

EN CONCLUSIÓN.....

Existen en el mercado, receptores, reproductores, computadores, smartphones, amplificadores, cajas acústicas, auriculares y otros dispositivos capaces de procesar archivos con calidad master de estudio, pero el resultado obtenido, está condicionado, por los equipos de música de que disponemos y hasta por nuestro sistema auditivo, por tanto, si queremos escuchar música de alta resolución, necesitamos una cadena de equipos con amplios requisitos para cumplir esta tarea y una audición perfecta. Aunque para muchos expertos, la verdadera calidad del sonido, está más en una grabación que cumpla con todos los parámetros de excelencia, y que resulte en archivos master de estudio, de 24 bits y 192 KHz, como mínimo y así probablemente, tendrá un sonido maravilloso, ya sea guardado en un CD, en un disco de vinilo, en una cinta o en DVD de Audio, siempre y cuando, la calidad artística, haya sido plasmada en un proceso de remasterización, hecho con altura.

Y mientras tanto, seguiremos disfrutando de un buen sonido, de acuerdo a nuestros gustos, a nuestra sensibilidad auditiva, y a los sistemas de reproducción que tengamos, apreciando la mejor música para cada uno, y evocando con ella gratos momentos, en el sistema que mejor se adapte a nosotros, a nuestros momentos y a nuestro tiempo, porque la forma de percibir la música, siempre será personal e intransferible, y dependerá de nuestras experiencias....


NOTA: Es muy amplia la información que se encuentra en la red sobre el tema, en páginas y revistas especializadas, pero si quieren ampliarlo, un buen resumen está en esta página :

https://www.xataka.com/musica/alta-resolucion-audio-mitos-realidades