31.- LA EDUCACIÓN COMO PRINCIPAL MOTOR DE
DESARROLLO DE LOS PAISES
*Rubén Darío Quintana B.
Anestesiólogo
Después de haber abordado este tema en dos
artículos anteriores, donde los manejos de la clase política aparecen como el más importante factor que impide el
crecimiento, y frena el avance de los países hacia un mundo desarrollado, según
el libro: Porqué fracasan los países,
nos referimos aqui, a otro libro: Basta de Historias, del periodista y
escritor Andrés Oppenheimer, quien analiza en un estudio comparativo entre los
países que han alcanzado en los últimos años un importante avance en los campos
económico y social, encontrando grandes diferencias entre ellos y los países
que aún pertenecemos al tercer mundo, o países pobres, especialmente los de
America Latina.
La gran diferencia entre unos y otros, se encuentra según el autor, en los sistemas educativos,
tanto en los niveles primario y secundario, como en el universitario, y con
base en datos y estadísticas se puede concluir que el aporte de la educación es
fundamental para llegar a salir en un mediano plazo, del subdesarrollo en que
estamos inmersos.
El libro no estudia los países que tradicionalmente han
sido considerados como desarrollados, sino que se enfoca en los cambios y en la
política interna, que aplicaron paises que hoy en día son un ejemplo de
crecimiento económico y pujanza, hasta convertirse en modelos milagrosos para
salir en pocos años del atraso tecnológico en que se encontraban igual que
nosotros.
Estos paises son: Finlandia, Singapur,
Corea del Sur, india, China, e Israel, que comparados con los nuestros: Chile, Brasil, Argentina, Uruguay, Perú,
Mejico, Venezuela y Colombia, han sacado una luz tan grande de ventaja, que
basándonos en nuestro sistema político, social, económico y principalmente
educativo, parece imposible que
alcancemos en poco tiempo la dinámica necesaria para salir del subdesarrollo.
ESTADÍSTICAS COMPARATIVAS
America Latina y África, son las regiones
del mundo con menos inversión en investigación y desarrollo de nuevos
productos, y por tanto con el menor número de patentes registradas en el
mercado mundial cada año. Sólo el 2 % de la inversión mundial en investigación,
se hace en América latina, la cual casi en su totalidad, se realiza en cuatro
países, Brasil, Mexico, Argentina y Chile, mientras que el 28% de la inversión,
tiene lugar en paises asiáticos, 30 % en Europa, y 39 % en Estados Unidos. Una
de las razones, es que en América latina, la investigación se hace en el ámbito
académico estatal, que está completamente divorciado de las necesidades del
mercado.
El número de patentes registradas, es un índice
indirecto del adelanto tecnológico y de inclusión en los mercados
internacionales. Corea del Sur, registra cada año, 7500 patentes en Estados
Unidos, mientras que Brasil, el gigante Suramericano, logra cada año la
aprobación de 100, Mexico 55, Argentina 30, Venezuela 14, Chile 13, Colombia 12
y Cuba 6.
En el 2008, Corea del Sur, registró 80.000
patentes a nivel mundial, contra 582 de Brasil, 325 de México, 79 de Argentina,
12 de Colombia, y 2 de Perú.
LA CLAVE DE TODO ES LA EDUCACIÓN
Analistas del tema, premios nobel de
economía y políticos a quienes se pregunta por las posibilidades de América
Latina para salir del subdesarrollo, están de acuerdo en que ofrecer una mejor
calidad en todas las etapas del proceso educativo es la única forma de
conseguir el crecimiento científico y tecnológico que lleve a la región a un
desarrollo económico.
Mientras existe consenso en que todos los
países deben tener toda su población con un mínimo de doce años de educación
formal para darle las herramientas que le permitan competir en una economía
global, en América Latina, el promedio de escolaridad es de seis años, la mitad
de lo esperado.
Los exámenes internacionales que comparan
el nivel de conocimientos de los jovenes de la misma edad, confirman que los
estudiantes latinoamericanos, están entre los peores del mundo. Casualmente
mientras escribimos estos comentarios, se publican los resultados del examen
Pisa, una prueba para estudiantes de 15 años, en donde participan 65 paises, y
Colombia ocupó el último lugar. En la prueba anterior, había ocupado el
penúltimo. Igualmente en el ranking mundial de universidades, las nuestras, no
figuran entre las primeras doscientas, lo cual confirma nuestra triste
realidad. Sin embargo, hay que continuar participando en esas pruebas, para
generar conciencia del estado de nuestros sistemas educativos y para propiciar
el debate que nos impulse a mejorar.
Otro parámetro que se mide es el tiempo
dedicado al estudio. Mientras que el año escolar tiene 243 dias en Japón, 220
en Corea del Sur, 216 en Israel, 200 en Holanda, y 180 en Estados Unidos, en
America Latina, el promedio es de 160 dias, y en algunas provincias es de 130.
En China, los niños estudian 12 horas por
dia, y puede llegar hasta 13 y 14, en America Latina, se han acortado las
jornadas a seis horas diarias o menos, porque se establecen en una misma
institución varias jornadas, aumentando la cobertura, en detrimento de la
calidad, o en la práctica, favoreciendo el negocio.
Otro punto importante a considerar en las
diferencias, son los temas de estudio, mientras otros países miran al futuro,
enfatizan el estudio de las matemáticas, la investigación, las ciencias, el
crecimiento económico, la globalización y la innovación, los países
latinoamericanos viven obsesionados con el pasado, la historia, los próceres,
que mas que tener alguna utilidad para las personas, se utilizan como argumento
político, para subyugar y permanencer en el poder, y los cambios que se hacen,
son para intensificar estos temas.
Las grandes universidades latinoamericanas,
están repletas de estudiantes que cursan carreras humanísticas u otras que
están divorciadas del conocimiento del siglo XXI. Demasiados estudiantes
cursando Derecho, Psicología, Sociología, Filosofía e Historia, y pocos
estudiando Ciencias e Ingenierías (57% vs 16%). En postgrados, el 42%, estudian
Ciencias Sociales y sólo el 14%, Ingenierías y Tecnologías. En China por el
contrario, todos los años ingresan 1.242.000 estudiantes a Ingeniería, contra
16.300 a Historia y 1520 a Filosofía. En la India, los porcentajes son
parecidos.
Mientras los Chinos, los Indios, y otros
países que están en franco desarrollo, abren sus puertas para que las mejores
universidades del mundo establezcan allí sucursales, en Latinoamérica miramos
hacia adentro, se prohiben y se ponen todo tipo de trabas para que ellas puedan
instalarse aqui. Visión miope o negocio?. China tiene 170 universidades
extranjeras autorizadas en su pais, sin contar los mas de 1000 programas de
intercambio. India tiene 61 universidades extranjeras, incluyendo 23 de Gran
Bretaña, y 15 de Estados Unidos. En Latinoamérica, se hacen algunos programas
de intercambio, la mayoría con universidades de la región que están en la misma
situación decadente.
La internacionalización de la educación,
que impulsa una mayor inserción en la economía global, también se da con el
envío de estudiantes a las mejores universidades. Culturalmente las familias
chinas e indias, ahorran toda su vida para enviar a sus hijos a estudiar en el
exterior, convencidos de que van a conseguir mejores empleos y además
rompen así el aislamiento académico.
India envía cada año 103.000 estudiantes a las universidades norteamericanas,
China 98.000, y Corea del Sur 75000, mientras que de Latinoamérica llegan de México
15000 estudiantes, de Brasil 8700, de Colombia 7000 y de Chile 2000.
La mejor manera de incentivar el
mejoramiento de la educación, es reconocer y admitir que lo que se tiene es
malo o inadecuado, pero en América Latina por el contrario la mayor parte de
los países están satisfechos con el sistema educativo que tienen, tratan de
racionalizar y de defender el modelo,
sacar disculpas o utilizar el tema como argumento de campaña política,
para hacer promesas que nunca se cumplen, y no se plantean cambios
estructurales serios a mediano y largo plazo, porque es un tema árido y no da
imagen ni votos.
EL CONOCIMIENTO ES LA VERDADERA FUENTE DE
PROGRESO Y DESARROLLO
Singapur es un pequeño país con un ingreso
per cápita por encima del de Estados Unidos. No tiene ningún recurso natural, e
importa desde los alimentos hasta el agua que consume, pero mejorando su
sistema educativo, ha llegado a ser uno de los mas avanzados del primer mundo.
En cambio los países latinoamericanos, además de la historia viven obsesionados
con los recursos naturales y la agricultura, pero hay muchos ejemplos como el
del café colombiano, donde por cada taza consumida en Estados Unidos, sólo el
3% va para el cultivador en el país o en otro productor, y el 97% se lo llevan
quienes hicieron la ingeniería genética del café, el procesamiento, la
publicidad, el mercadeo y otras tareas de la economía del conocimiento. Y hay
quienes afirman que es solo el 1% para el productor. Lo mismo sucede con las
flores que exporta Latinoamérica. Mientras Holanda un pequeño país, con muy
poco sol y mano de obra carísima, es el primer productor de flores en el mundo,
Colombia, un país mucho mas grande, con sol todo el año, enormes reservas de
agua y mano de obra barata, recibe unas ganancias exiguas de todo el proceso,
porque las ganancias no se quedan en la producción, sino en la ingeniería
genética, el "branding", el mercadeo, la publicidad y otras funciones
de la economía del conocimiento.
Los países latinoamericanos siguen
repitiendo como loros, que tenemos un gran futuro, por las reservas de petróleo,
minerales, agua y alimentos, mientras que la economía mundial se mueve en los
productos del conocimiento y los servicios llevados al consumidor. Los paises
con materias primas, sólo podrán progresar, si le ponen valor agregado a lo que
producen, con tecnologías más eficientes. Un ejemplo clásico es el de las
manufacturas. Una camisa fabricada en Colombia, en Perú o en algún país
asiático y vendida en una tienda de Miami, deja para el productor entre el 7 y
el 12%, de lo que pagó el consumidor y el otro 90%, se queda entre quienes
desarrollan el producto, hacen el diseño, la publicidad, el
"marketing" y la distribución, o sea en la nueva economía del
conocimiento, las ganancias no van para quienes hacen el trabajo físico, sino a
quienes hacen la labor intelectual que lo rodea.
Se dice que la minería le deja al país, un
uno por ciento de lo que produce, con lo cual no se alcanzan a cubrir los daños
al medio ambiente y a la ecología que se generan con la explotación.
Es absolutamente necesario que las
universidades latinoamericanas formen técnicamente a sus profesionales en cada campo, para que
puedan llegar a competir en igualdad de condiciones en todos los pasos del
proceso productivo.
Entonces la clave no está en el crecimiento
económico solamente, sino en la calidad de la educación. Es una verdad conocida
y aceptada, como se confirmó por un grupo de expertos contratados en el 2009 en
México, para hacer un diagnóstico de la limitación de ese país para
crecer, y la conclusión fue que el
estancamiento estaba dado por la baja calidad de su oferta educativa, y la
recomendación, no hacer reformas
económicas sino educativas. Algo parecido pasó en Colombia hace algunas años,
donde un grupo de sabios recomendó cambios estructurales en la educación para
salir del atraso, pero en ambos casos, los informes, quedaron en el olvido o
fueron muy bien engavetados.
CLAVES DEL PROGRESO
El libro plantea algunas soluciones como
claves del progreso:
¶ La clave de un desarrollo sostenible, no
es la economía sino la educación.
¶ Hay que mirar menos al espejo y más hacia
el futuro.
¶ Hacer de la educación, una tarea de
todos.
¶ Formar buenos maestros, con formación
continuada, buena remuneración y evaluación frecuente.
¶ Invertir en educación pre-escolar.
¶ Ofrecer incentivos salariales, con base
en resultados académicos..
¶ Forjar una cultura familiar de la
educación.
¶ Romper el aislamiento educativo.
¶ Atraer inversiones de alta tecnología.
¶ Formar una educación internacional.
CONCLUSIONES
Si tratamos de integrar las enseñanzas que
nos brindan este par de libros, y les damos plena credibilidad, no sólo por sus
teorias, sino por la seriedad con que abordan los temas, podríamos concluir que
hay esperanza para nuestro país, y para latinoamérica en general, siempre y
cuando la clase política dominante y los actores políticos de todas las
tendencias, entendieran que caminan y
llevan al país por el rumbo equivocado, morigeraran su insaciable apetito por
el dinero, y dedicaran aunque fuera parte del tiempo que emplean en maquinar
estrategias de aniquilamiento de los contrarios, en estudiar y planear los
verdaderos cambios que necesita esta sociedad, para beneficio de todos, sin
sentimientos mezquinos y egoístas, y con una verdadera conciencia social. Soñar
no cuesta nada!!!
No es utilizando el poder para convertir
cada uno de los sectores susceptibles de explotación, en fuentes de
enriquecimiento para una élite, y arrastrando a su paso al resto de congéneres que
osen atravesarse, como sucede con la minería, la salud, la educación, el
comercio, la pequeña industria, y hasta las basuras. Ojalá se pudiera pensar y
actuar en grande, pero con grandeza de espíritu, solvencia moral, que es lo mas
escaso, pero sobre todo, con respeto por la dignidad de los seres humanos.